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La Asociación Amigos del Fader presentó las nuevas autoridades de la Comisión Directiva

A través de una charla exclusiva, a cargo del prestigioso paisajista Eduardo Vera denominada "Jardín Trascendental", la Asociación cerró el año.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

"Jardín Trascendental" fue el nombre de la charla que dirigió el prestigioso paisajista Eduardo Vera, el martes 6 de diciembre, para cerrar el año junto a la Asociación Amigos del Fader. La jornada se realizó en la Antigua Escuela Mitre de Ciudad; ¡un sitio memorable! 


Luego, en un cóctel exclusivo se presentó a las nuevas autoridades que conforman la Comisión Directiva: Enrrique Testaseca -Presidente- y Juan Pablo Marchionni -Vicepresidente-. 

Nuestra tarea es preservar el patrimonio artístico del museo Emiliano Guiñazu Casa de Fader, dijo Juan Pablo Marchionni. 



Por su parte, el Presidente expresó: "Llegar al Museo Fader para mí fue una experiencia tan fuerte y tan grande como artista. Por eso creo que acceder al arte debe llegar a todos los chicos". Y sumó:

Hay que disfrutar esta producción cultural que tiene el arte mendocino

Casa de Fader

Ubicada en Luján de Cuyo, en una finca de 95 hectáreas y fue la residencia de verano de Emiliano Guiñazú, quien la adquirió en 1889. En 1905, Fernando Fader regresó a Mendoza luego de realizar estudios de pintura en Alemania y Holanda. Vinculados por el círculo social que frecuentaban, Emiliano Guiñazú contrató al joven pintor para realizar la pintura de los murales que adornan la galería y la piscina cubierta de las damas. Mientras desarrollaba su tarea, Fader se enamoró de Adela, hija mayor de Emiliano Guiñazú, y al poco tiempo contrajeron matrimonio.

A la muerte de Emiliano Guiñazú, su esposa, Narcisa Araujo, heredó la casa, y en 1945, mediante una disposición testamentaria, la donó al gobierno de la provincia para que se instale en ella un museo con el nombre de su esposo. Esta loable iniciativa permitió a Mendoza tener un nuevo Museo Provincial de Bellas Artes, al cual, en 1949, se le añade a su nombre "Emiliano Guiñazú"-Casa de Fader. De este modo, el Museo de Bellas Artes, la antigua casona de Emiliano Guiñazú y la obra de Fernando Fader quedaron unidos para siempre a la historia de Mendoza.