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Rostros, emociones, miradas...en una artista virtuosa

La destacada plástica Elma Bertona presentó su nueva muestra en una destacada Bodega Maupicina. Acompañada por la asociación Proarte del departamento, familiares y amigos, la jornada resultó muy creativa. Mirá la galería de fotos y conocé más acerca de la intérprete.
Los socios de Proarte Maipú estuvieron presentes acompañando a Elma. Foto: Gentileza
Los socios de Proarte Maipú estuvieron presentes acompañando a Elma. Foto: Gentileza

Maipú tiene excelentes artistas y, como no podía ser de otra manera, Proarte –un colectivo de artistas maipucinos- reunió a todos los interesados en conocer algunos cuadros de Elma Bertona en la Bodega Vistandes, y que podrá verse durante todo el mes de agosto.

Entre rostros femeninos, colores intensos y tramas definidas los invitados se sintieron atraídos por el arte de Bertona y no dejaron de felicitarla. Con once nuevas obras le dio la bienvenida a un nuevo año de trabajo, acompañada por sus seres queridos y algunos colegas apasionados por el estilo de Elma.

“Elma es clásica, realista, mágica, sobria y sensual al mismo tiempo. Su proceso de composición es ciertamente lento y laborioso, y en cuanto a lo temático se la nota atraída fundamentalmente por la figura humana ubicada en situaciones límites como la guerra, el exilio y la maternidad”, destacó una colega.

Una de sus obras favoritas.

Sus tonalidades rojizas, pero también las azules y terrosas son las que más impactaron en la noche. Sus lienzos de lino son la pantalla en blanco donde ella proyecta con cuidado cada una de sus fantasías y sueños.

La ternura y la fortaleza de Elma están presentes como un todo, lo que ha posibilitado que en sus obras se manifieste la calidez humana y la sensibilidad de una gran artista.

Una vez más con sus rostros expresivos manifestó varias emociones en los invitados logrando posicionarse en el mercado local.

Más acerca de ella

Nació en  1958, en Lujan de Cuyo. A los 35 años descubrió en un lienzo la posibilidad de expresar sus emociones y sentimientos aletargados durante años.

De la mano de su maestro, Ángel Gil, ha buscado hasta hoy la perfección y ha intentado crear un estilo personal, poniendo el acento en lograr una obra perfecta, pero al mismo tiempo llena de calidez y color.

Sus obras han tenido diversos escenarios narrativos y estéticos, evolucionando de una manera continuada, mirándose a si misma y a su entorno más inmediato de imágenes y momentos vitales. Su creación pictórica conjuga estilo y estructuración compositiva, con un laberinto de imágenes derivadas de la propia realidad. Establece una pléyade de figuras, razas, situaciones, generaciones, miradas, imágenes, rostros, personas, expresiones y emociones.

Intenta aproximarse con dulzura desde la actualidad, interviniendo con frescura, buscando la pincelada meticulosa, el tratamiento cálido del óleo, las superposiciones y las texturas, logrando que los elementos cromáticos bailen al compás de su imaginación.