Sociales
El Consulado de Chile en Mendoza brindó por su patria
El Consulado de Chile en Mendoza ofreció una recepción en la Bolsa de Comercio para celebrar el 199º aniversario de la Independencia de su país. En el salón principal, ambientado con los colores de la bandera chilena –azul, blanco y rojo- y una gran mesa en el centro, los anfitriones recibieron a sus invitados.
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Los ex embajadores en Chile Carlos de la Rosa y Carlos Abihaggle asistieron a la recepción junto a sus esposas. El intendente de la Capital, Víctor Fayad; el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Nanclares; el reconocido médico Abel Albino; los artistas plásticos Sergio Roggerone y Alberto Thormann; el presidente de Bodegas de Argentina, Ángel Vespa; los cónsules de Francia, España y Siria, Paul Burlot, Luis Calvo y Mustafá Saada; y el diseñador Ariel Quintana fueron algunas de las personalidades presentes, al igual que el anfitrión, Jorge Pérez Cuesta, presidente de la Bolsa de Comercio.
Una ausencia notoria. La de funcionarios provinciales. Ni el gobernador Celso Jaque ni el vice Cristian Racconto se acercaron a saludar al cónsul chileno. El ministro de Salud Sergio Saracco y el secretario de Cultura, Ricardo Scollo fueron los únicos integrantes del gobierno provincial que dijeron presente.
Manjares trasandinos. Con el exquisito y completísimo catering de la chef Silvana Musco y la organización de Ignacio Arenas, de Bodega Centenario, la reunión salió según lo previsto: diplomáticamente correcta y amena.
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Como no podía ser de otra manera, el menú que se sirvió fue a base de pescados y mariscos. Rollitos de salmón ahumado rellenos, empanadas chilenas, tarteletas de alcaucil, ensalada de penne con salmón y alcaparras, locos, caracoles, centolla, camarones sobre colchón de ciboulette, machas a la parmesana, lomo de cerdo con manzanas al curry, mousse de palta, risotto con azafrán y mariscos y salmón sobre colchón de vegetales y puerros formaron parte de la abundante recepción.
Para el momento del postre, Musco y su equipo prepararon una variedad de típicos dulces chilenos: frutillas con crema y nueces, torta de merengue con lúcuma, alfajorcitos con manjar, mousse de papaya en almíbar y arroz con leche; aunque también previeron postres más “locales” como rogel, torta “cabsha” o brownies.
Varietales tintos de Finca La Celia y blancos de Trivento, espumante de Concha y Toro y un clásico aperitivo que no podía faltar, el pisco sour, acompañaron a la perfección el menú.
Dicen por ahí. La reunión -con sus variados y diferentes protagonistas- fue la ocasión ideal para que muchos de los invitados se presentaran, se reencontraran y conversaran sobre los más diversos asuntos. Uno de los temas más comentados tuvo que ver con la suspensión por falta de fondos de los festejos por el Día de la Independencia de Chile que tradicionalmente se realizan en nuestra provincia. El dinero necesario no pudo ser reunido por la Asociación de residentes chilenos Gabriela Mistral, institución que se encarga de la organización y contratación de los artistas.
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Jorge Nanclares y Mustafá Saada se reencontraron después de un tiempo sin verse y recordaron en una divertida charla sus épocas de juventud. El presidente de la Suprema Corte de Justicia y el cónsul de Siria desempolvaron anécdotas de cuando ambos –flamantes abogados- eran asesores en el Ministerio de Gobierno durante el mandato de Felipe Llaver.
Jorge Panella, presidente y tesorero de la Asociación Mendocina de Esclerosis Múltiple -AMEM-, fue consultado acerca de la cena anual de los chefs, que se realiza cada año a beneficio de la fundación. La incógnita es quién protagonizará el tan esperado show musical de ese encuentro. El año pasado fue César Banana Pueyrredón quien deleitó a los comensales con sus memorables canciones de amor.
Pero para la edición 2009 del acontecimiento, Panela está pensando en traer a Mendoza algo más “para bailar”. ¿Se acuerdan de Las Primas? El popular y bizarro grupo que fue furor en los ochenta está en tratativas con los organizadores de la cena. Mendocinos, ¡a prepararse para bailar y cantar los festivos y pegadizos éxitos de las chicas!
Hubo un personaje que apareció por el hall del lugar pasadas las 23 –la cita era a las 21- y con un gesto extraño se asomó y se animó a entrar. Se trató de Roberto Day, quien no sabemos si se quedó dormido, había olvidado la cita o simplemente “vio luz y entró”. El despistado artista no llegó a saborear los manjares salados, pero se desquitó con la mesa de postres.


