Sociales
Tres artistas mendocinos y el juego de sus contrastes
![]() |
![]() |
“Me levanté una mañana y vi el lomo de un libro de Fernando Savater titulado ‘El juego de los colores’, comentó el organizador de la muestra, Fernando “Flaco” Gabrielli, acerca del origen del nombre de la misma.
“Lo consulté con los artistas, pero Martín me dijo: ‘la mayoría de mis cuadros son en tonos blancos y negros’, y me sugirió que usáramos ‘El juego de los contrastes’, que está bueno porque los estilos de los artistas y las obras de cada uno son muy diferentes entre sí”, continuó.
En las fotos: "Musical", de Alberto Thormann, y "Naturaleza viva", de Martín Villalonga.
Colegas –Silvia Basso, Rodrigo Scalzi, Osvaldo Chiavazza y Enrique Testasecca, entre otros-, empresarios y por supuesto familiares y amigos de los artistas fueron parte del encuentro. Compañera de vida y de profesión, la escultora Alejandra Civit, estuvo como siempre junto a su marido, Alberto Thormann.
Los exquisitos vinos de la casa anfitriona no podían estar ausentes. Y los bocadillos para acompañarlos, tampoco. “El juego de los contrastes” podrá visitarse hasta fines de octubre en la bodega ubicada en Godoy Cruz.
![]() |
En la diversidad está el gusto. El hiperrealismo propone reproducir la realidad con más fidelidad y objetividad que la fotografía misma. Es el estilo de las obras que presentó Florencia Aise, basándose en fotos que le tomó a su hija Santina.
![]() |
En la vereda opuesta y del lado del arte abstracto se enmarcan los trabajos de Villalonga. Él no representa sino que se presenta ante el mundo con sus líneas, formas, luces y colores. "Me interesa el movimiento que genera energía; para mí esa es la realidad donde el presente se desplaza constantemente aunque sea en forma muy lenta", señaló el artista en alguna ocasión.
Thormann con sus composiciones inconfundibles, enigmáticas y atrapantes, utiliza elementos oníricos y del inconsciente, y por eso sus pinturas pueden enrolarse dentro de la corriente surrealista con un marcado expresionismo dado por líneas, texturas y colores que le otorgan fuertes y personales características. "Cambiando el tiempo", de Alberto Thormann.
Vendido. El empresario Julio Camsen tomó la decisión ni bien la vio. La pintura de gran formato, perteneciente a Flor Aise, se titulaba “Volver al origen” y mostraba a una niña –la hija de la artista, Santina- sentada con las piernas cruzadas y hojeando un libro. “Esta figura es muy fuerte y Florencia seguramente quiso equilibrarla con estas ramas”, aseguró Camsen, señalando el extremo superior izquierdo del cuadro. Sin dudas la pintura lo cautivó, ya que el titular del hotel Sheraton terminó comprándola.
Subasta silenciosa. Aise, Thormann y Villalonga pintaron especialmente para la ocasión seis etiquetas de vino de la bodega. Las botellas expuestas formaron parte de una subasta silenciosa, cuyo dinero recaudado se destinará a los chicos más necesitados.
Internacional. Desde el 27 de agosto y hasta el 27 de setiembre están expuestas obras de Martín Villalonga en Berna, Suiza, en el marco de una gran presentación de vinos argentinos. Sus trabajos estarán junto a los de Cristina Bañeros, Carlos Sisinni y Bernardo Rodríguez.
![]() |




