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Los soñados 15 de Sofía se hicieron realidad

En un salón de Chacras de Coria, la música y la diversión contrarrestaron el frío de una noche invernal. Compañeros de colegio, amigos de siempre y familiares, compartieron uno de los momentos más especiales de la vida de Sofía, su cumpleaños de 15. Hubo "dancing" hasta la madrugada y desayuno para reponer energías.
Un descanso para la foto. La cumpleañera -de vestido celeste- posa junto a sus amigos. Foto: Gentileza Rogelio Di Giacinti
Un descanso para la foto. La cumpleañera -de vestido celeste- posa junto a sus amigos. Foto: Gentileza Rogelio Di Giacinti
La fiesta de 15 es ese esperado momento al que todas las adolescentes ansían llegar. Esa celebración y las anécdotas de ese día, en compañía de los amigos de toda la vida, queda para siempre en la memoria y en el corazón de las chicas.

Sofía García soñó e imaginó su fiesta desde mucho antes del día de su cumpleaños. Junto a su mamá Rosana planificaron cada detalle para que nada quedara librado al azar. Así llegó el gran día, en el que a pesar del frío, Sofía tuvo su inolvidable festejo.

La piscina del lugar, decorada con luces y globos celestes.

El lugar elegido fue un salón de Chacras de Coria con un gran parque alrededor. La piscina, decorada con globos, y una carpa -especialmente ambientada para recibir a los invitados-, completaron la propuesta. Los compañeros de Sofía del Liceo Militar, amigos de otros ámbitos y familiares, fueron recibidos por dos mimos, que los invitaron a pasar.

“Los grandes” se ubicaron en los livings dispuestos dentro de la carpa y entraron en calor con copas de vino, mientras que los más jóvenes se “bancaron” el frío y decidieron esperar a la cumpleañera en los jardines.

Sofía y su hermano Ignacio, súper elegantes.

Del brazo de su hermano Nacho, Sofía llegó al lugar donde la esperaban decenas de abrazos, besos y cariñosas palabras de sus seres queridos. Enfundada en un vestido strapless celeste, Sofi saludó a cada uno de sus invitados sin poder ocultar su emoción.

Un anillo, una cadena, perfumes, ropa, y variados accesorios fueron algunos de los regalos que esperaban a la agasajada. Ella, por su parte, sorprendió a todas las mujeres presentes con un souvenir práctico y bien pensado: un espejito para llevar en carteras o bolsos.

La cumpleañera le dedicó la última vela a su tío Sergio, que vive en Canarias.

El menú fue simple, pero contundente. A las empanadas, le siguió un shot de frutillas con crema, para preparar el paladar para otro sabor. ¿El plato fuerte? Sandwichs de pernil con panes saborizados y variedad de salsas y vegetales. La gran torta de cumpleaños llegó más tarde para endulzar a todos los presentes.

Luego llegó el momento emotivo de la noche, en el que la agasajada tomó un micrófono y comenzó a llamar a sus “elegidos” para apagar junto a ellos y una por una, sus 15 velas celestes en forma de flor. Los últimos –y los más especiales- fueron sus dos tíos: Dante Dalmaso y Sergio Sosa. Éste último vive en Canarias, por lo que la cumpleañera lo convocó en forma simbólica.

Calor, color  y diversión dentro de la carpa.

La verdadera fiesta llegó con la música elegida por Sofía y sus amigos. Reggaetón, cumbia y ritmos brasileros, entre otros, hicieron que todos se sumaran al dancing. El movimiento no paró hasta las seis de la mañana, momento ideal para reponer energías. Los chicos con sus interminables pilas, y los pocos adultos que les “hicieron el aguante” desayunaron chocolate caliente con medialunas y se dispusieron a hacer algo muy propio de los adolescentes: dormir de día.

Cotillón en las cabezas. Cada uno eligió su sombrero.