En la Bodega Centenario y en coincidencia con el Día de la Bandera, Fundavita celebró su primer Almuerzo Criollo. Empresas, partidos políticos y municipios –entre otras organizaciones- colaboraron comprando tarjetas para la comida. Hubo danza y música en vivo, y por supuesto, un homenaje a nuestra enseña patria.
La fundación por la vida y contra el cáncer,
Fundavita, decidió incluir nuevos acontecimientos anuales a su agenda de actividades. Como el Almuerzo Criollo, una comida que se celebró el sábado 20 de junio, fecha coincidente con el Día de la Bandera. Empresas, partidos políticos y municipios –entre otras organizaciones- colaboraron comprando tarjetas para dicha comida en la Bodega Centenario, de Guaymallén.
Julián Bensadón, director de Marketing de Fundavita y uno de los responsables de la organización y producción del almuerzo, explicó el porqué de las nuevas acciones de la institución. “Con mi llegada –en noviembre de 2008- armamos un nuevo plan de marketing, cuyo fin es que los mendocinos conozcan la obra de la fundación, que sepan a dónde va su dinero”, señaló.
La Bodega Centenario fue el lugar donde se celebró el Almuerzo Criollo de Fundavita.
El torneo de Burako en Palmares Open Mall fue la primera de estas nuevas acciones implementadas por Fundavita. “La idea es que esta propuesta lúdica se realice una vez por estación, y respecto a este almuerzo, queremos que se lleve a cabo todos los años para esta fecha”, detalló Bensadón.
Estas acciones junto a las ya conocidas maratón -que se corre a fin de año- y a la venta de las tarjetas navideñas, tienen como objetivo recaudar fondos para apoyar integralmente a los pacientes oncológicos y a sus familias. “Queremos que la fundación provoque cambios estructurales, además de esas pequeñas cosas del día a día con las cuales mimamos a los pacientes en tratamiento”, explicó Bensadón. “Nuestro próximo –y ambicioso- objetivo es donar un resonador magnético al hospital Notti”, aseguró.
Los Artilleros ofrecieron su show estilo "chalchalero".
Empanadas durante la recepción, una variadísima mesa de vegetales y ensaladas y distintas opciones de carnes asadas como plato principal conformaron el menú criollo que disfrutaron los asistentes. Para el postre, tiramisú. Los vinos de la bodega Lagarde acompañaron la comida.
El homenaje a nuestra enseña patria no podía faltar. Por eso, antes del almuerzo, los invitados -ubicados ya en sus lugares-, entonaron las estrofas del himno nacional ante una gran bandera celeste y blanca que ocupaba el lugar más importante desde el escenario.
Más tarde, la agrupación folclórica Los Artilleros ofreció un show musical. Roberto Lopresti, Javier Antón y José Ferrari dejaron en claro que su estilo es bien “chalchalero”, como ellos mismos reconocen con orgullo.
El premiado Ballet Municipal de Guaymallén, por su parte, deleitó a todos con su danza. Mientras que dj Fabu fue el encargado de musicalizar la reunión que se extendió hasta pasada la hora de la siesta.
El Ballet Municipal de Guaymallén, en plena danza.