Debuta diciembre: una batalla que Milei no va a dar, la reforma laboral a marzo y un partido que desaparece
¿Cual es el verdadero timing de la reforma laboral? ¿Cuando se va a votar? La calma política en la interna de la Casa Rosada parece más una tregua que actúa como estrategia para tranquilizar el verano. Despedida en el Comité Nacional de la UCR.
Javier Milei probando la cabina de uno de los F16 llegados al país.
Arrancó diciembre y las novedades se agolpan en el horizonte de la política y la economía. Luis Caputo apuró el anuncio del regreso de la Argentina a la colocación de deuda en el mercado regular antes de la apertura del mercado del viernes. El ministro venía lidiando con los temores del mercado por el vencimiento de US$ 4300 millones que se activa en enero.
Para colmo, 24 horas antes en una de sus típicas conferencias de prensa, Julie Kozak, la vocera del FMI, había vuelto a deslizar en un lenguaje bastante directo que el Fondo continuaba apoyando el plan económico del gobierno de Javier Milei, pero que la recuperación de las reservas seguía siendo una exigencia sin cumplir. No es solo un pedido del FMI: la semana pasada JP Morgan en uno de sus informes recomendó también recomponer los activos del BCRA como prioridad uno de la economía argentina.
El ministro apeló al anuncio y el viento cambió inmediatamente para el mercado. El miércoles habrá licitación del nuevo bono que se emite bajo legislación local y con una tasa de 6,5%. El precio de corte será otro testeo del mercado, ahora en condiciones normales, y esencial para ver cómo marcha el riesgo país que, más allá del anuncio, sigue por arriba de los 600 puntos.
Los números de la economía
Mientras la economía real sigue esperando una suba en el consumo que aun no llega y se acumulan anuncios de cierre de empresas, ya sea por imposibilidad de producción en competencia con la apertura de importaciones o porque el consumo de algunas áreas sigue sin reacciones.
Hay nichos, de todas formas, que seguirán gastando y son en número lo suficientemente grandes como para seguir impulsando el turismo emisivo a volumen récord, con la consiguiente sangría de dólares por esa vía. Otro dato: hasta ahora salieron del país US$ 9000 millones por turismo internacional y se calcula que el año cerrará con una salida de US$ 13.000 millones. El año pasado ese saldo fue de US$ 5,500 millones.
La política aporta tanto o más que la economía en estos primeros días de diciembre. El viejo lema del conservadurismo, "algo debe cambiar para que nada cambie", se aplica en toda su extensión a las internas de la Casa Rosada. La salida de Sergio Neiffert de la SIDE terminó siendo un ejercicio de distensión con Santiago Caputo.
El asesor presidencial había perdido confianza en su hombre en el organismo de los espías (sobre todo después de los acercamientos de Neiffert con Karina), pero los hermanos Milei habilitaron que Caputo colocara el reemplazo y nombrara allí a Cristian Auguarda, quien viene de asuntos internos y auditoría de los organismos de seguridad, algo que alentó más rumores sobre que la remoción (fue despedido) del jefe de la SIDE tuvo también algo que ver con el manejo de fondos.
Hay paz y calma en las internas de la Rosada, pero eso no implica que estén terminadas; solo existe una decisión de no complicar el momento político y aprovechar el enorme viento de cola que dio el resultado de las elecciones para avanzar en la agenda clave que le de aire a Milei en el 2026, cuando deberá relanzar definitivamente su estrategia reeleccionaria para el 2027.
¿Cuando se votan las reformas?
Javier Milei ya definió el decreto de convocatoria a sesiones extraordinarias desde el 10 hasta el 30 de diciembre. Eso no implica que el Congreso ya haya recibido la notificación y mucho menos que se haya analizado el listado de leyes habilitadas por el presidente para el debate en extraordinarias.
Oficialmente, la convocatoria a sesiones extraordinarias es para el Congreso más un hecho periodístico que legal y por lo tanto aun no se convocó a las comisiones que deberán debatir desde el Presupuesto Nacional 2026, hasta la reforma laboral o el resto de proyectos que habiltará el Poder Ejecutivo, Todos esperan la comunicación del decreto para avanzar.
¿Por qué es importante este cálculo de tiempos? Porque básicamente será casi imposible que los tiempos de diciembre alcancen para votar mucho más que Presupuesto Nacional 2026 o a lo sumo agregar también la Ley de Inocencia Fiscal, que ya fue trabajada en comisiones.
Por el contrario será difícil que la reforma laboral, que viene con una exigencia de debate mucho mas grande, tenga tiempo suficiente antes del 30 de diciembre.
En el mensaje que publicó Manuel Adorni el viernes pasado, se incluyeron el Presupuesto 2026, Inocencia Fiscal, Compromiso nacional para la estabilidad fiscal y monetaria, Modernización laboral, Reforma del Código Penal, Adecuación del régimen de presupuestos mínimos para la preservación de los glaciares y del ambiente periglaciar.
El cronograma en el Congreso
"Si la semana que viene no despachamos todo, será difícil que se vote mucho más que el presupuesto", se confesaba ayer una diputada. El problema es que después de esta semana solo queda una mas y despues llega Navidad en martes y miércoles y después año nuevo. Como mucho se puede colar una sesión más después de Navidad, pero sería un milagro legislativo. Si no se hace, todo pasará a febrero.
Al mismo tiempo, el Congreso deberá "aprender" a manejarse con las nuevas reglas. En el Senado, por ejemplo, todo pedido oficialista pasa ahora por el filtro de Patricia Bullrich que, entre otras cosas, esta pidiendo que la ley de modernización laboral ingrese por esa cámara para controlar el proceso. A Bullrich se le asigna en los mentideros de pasillo el haber filtrado la semana pasada el borrador definitivo del proyecto de esa reforma.
En Diputados, por ejemplo, los números de las votaciones ya no serán lo que eran hasta ahora. Tras haber llegado a 95 miembros LLA pasó a ser la primera minoría, pero tan estratégico como ese número serán los dos bloques de 22 miembros, el de Provincias Unidas y el integrado por el PRO, la UCR, MID, Por Santa Cruz y Adelante Buenos Aires (Karina Banfi), que también llegó a 22 miembros. Esos 44 diputados serán el fiel de la balanza en casi todas las votaciones.
Un partido que se despide
La política aportará otra novedad centenaria en este inicio de diciembre. Este viernes 12 se reunirá el Comité Nacional de la UCR para elegir su nuevo presidente. Se termina la era Martín Lousteau y se abre un interrogante serio sobre el futuro del partido.
El correntino Gustavo Valdez aparece hoy con el número para quedarse con el sillón de la jefatura radical, con apoyo de algunos gobernadores, pero la pregunta que queda es: ¿tendrá algún poder esa jefatura en medio de la disolución del radicalismo y tras los años de la presidencia de Lousteau que terminó de esmerilar y hundir la identidad partidaria?
El radicalismo tiene hoy cuatro gobernadores firmes y un rosario de intendentes por todo el país. Todos ellos negocian y articulan con los oficialismos locales y nacional por afuera del partido. A los efectos de la representación partidaria ante el gobierno nacional el radicalismo no existe.
Hace tiempo que ningún cacique partidario le reporta a Lousteau con quien ni siquiera tienen diálogo. Alfredo Cornejo es uno de los casos más evidentes. Nada indica que eso vaya a cambiar con una nueva administración, Para colmo las estrategias de algunos radicales ya apuntan para otro lado: hay indicios que tanto Lousteau como Maximiliano Pullaro están dispuestos a sostener la estrategia de apoyar una fórmula encabezada por Juan Schiaretti, acompañado de un vice radical.
Nada nuevo para un partido que viene rifando su identidad desde hace años y que ahora terminó teniendo un bloque propio de solo seis diputados. Por si sirve de referencia: el radicalismo llegó a tener en otros tiempos siete diputados solo por la Capital Federal. Un papelón histórico que será otro hito de este cambio de los tiempos.