Axel Kicillof y Máximo Kirchner se reparten el mapa bonaerense y crece la desconfianza en las listas
El cierre de listas expone fracturas entre Kicillof y Kirchner: acuerdos forzados, nombres impuestos y un frente unido solo hacia afuera.
Máximo Kirchner buscará definir las listas con Axel Kicillof.
A contrarreloj, el peronismo trabaja para definir las listas en cada una de las ocho secciones electorales. Con las cabezas ya confirmadas, resta definir quiénes ocuparán el resto de los lugares. Esto se verá teniendo en cuenta cuántos legisladores proyectan que ingresarán en cada sección.
Esta mañana se conoció que el segundo y tercer lugar en la lista de la Tercera Sección Electoral quedarán para Facundo Tignanelli y Mayra Mendoza. El domingo a la madrugada se había confirmado a la vicegobernadora Verónica Magario, encolumnada con el gobernador Axel Kicillof, como cabeza de lista.
Tignanelli es la mano derecha de Máximo Kirchner, uno de los que nombraron como "apoderados" para acordar las listas; el tercer lugar queda para la intendenta de Quilmes, muy cercana a Cristina Kirchner, quien ya dijo que está dispuesta a dejar su cargo municipal para asumir en la Legislatura provincial. A cargo del partido del sur quedaría Eva Amieri, la presidenta del Concejo Deliberante, que estuvo detenida por los ataques a la casa de José Luis Espert.
El cuarto lugar queda para otro axelista, Mariano Casacalleres, intendente de Almirante Brown. El esquema de "loteo" de listas entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof se repetirá en las otras siete secciones electorales. El massismo, más cercano a Kirchner, tendrá menos lugares que sus otros dos socios, pero insiste en "la importancia de ir unidos". "Si no vamos juntos, no vamos a poder caminar por la calle", gritó Sergio Massa el sábado a la noche, cuando las cuerdas se tensaban y el peronismo estaba al borde de la ruptura.
En las semanas previas al cierre de listas, los apoderados de cada uno de los sectores acordaron que cada espacio debía avalar con su firma a los candidatos del otro espacio. El sábado a la noche, esto dinamitó todo lo previamente acordado. Cerca de Máximo Kirchner sostienen que Kicillof no aceptó que Mendoza encabezara la lista en la Tercera y que "impugnó" su candidatura.
"Ese lugar le pertenecía a Cristina Kirchner y no lo está ocupando porque está presa. No está bien sacar un provecho político de esa situación", deslizaron desde el campamento camporista que siguió toda la negociación del sábado en una casa a pocas cuadras de la Gobernación.
La gran incógnita que se abre a partir de esto: ¿cómo será la campaña de un frente que, hacia fuera, va unido, pero hacia adentro está cada vez más roto? "Por ahora nos une el espanto a Milei", adelantó uno de los operadores.

