El Gobierno busca dar el batacazo contra el PRO y obligarlo a un acuerdo en la Provincia
El Gobierno considera que las elecciones porteñas de este domingo son una muestra de cuál es el apoyo popular a la gestión de Javier Milei. A pesar que solo se voten a legisladores locales, la Casa Rosada entiende que es un punto de inflexión de cara a los futuros comicios y un momento crucial para marginar al PRO y ser el único espacio antikirchnerista. Por esa razón, el mandatario se queda en Buenos Aires y vota.
Las otras votaciones provinciales, donde La Libertad Avanza mayormente tuvo magros resultados, no generaron preocupación para las usinas libertarias. “En otras provincias, hay contextos muy locales y allá no teníamos casi estructura. En Ciudad, todo es distinto y creemos que el votante sí nos va a reconocer y dará su voto de apoyo a la gestión”, agregó una fuente oficial.
El presidente no dudó para suspender su viaje al Vaticano para la asunción del papa León XIV y desde hace días que está pendiente de las encuestas que miden al vocero y candidato Manuel Adorni.
El objetivo prioritario es derrotar al macrismo, en su histórico bastión, y, en lo posible, por el mayor resultado posible. En Balcarce 50 quieren "no dejar dudas" de que el PRO ya no es importante en Capital Federal y que sus votos fueron absorbidos por LLA. "Quedaron obsoletos, la gente se dio cuenta", aseguraron desde Balcarce 50. A su vez, indicaron que están "compitiendo palmo a palmo" con Leandro Santoro en el primer lugar de las mediciones que estuvieron repasando hasta este sábado.
Si logran imponerse en la contienda entre espacios de derecha, los libertarios no solo ocuparán un rol protagónico para poder polarizar con Cristina Kirchner, sino que además dejarán al partido amarillo en una encrucijada: resignarse a quedar como un espacio pequeño y con resultados a futuro muy comprometedores para su subsistencia o someterse a una negociación con escasas perspectivas de crecimiento, pero siendo parte del oficialismo que comanda Javier Milei, quien busca un armado lo más puro posible para las elecciones legislativas nacionales y bonaerenses.
Esa es la premisa que está trabajando hace tiempo el asesor presidencial, Santiago Caputo, quien apuesta a que el PRO sume su estructura partidaria en la Provincia de Buenos Aires a cambio "de algunos dirigentes en la lista". Serían votos cruciales en la disputa con poder debilitar al gobernador Axel Kicillof, quien también dirime en estos tiempos su interna con el Instituto Patria.
Lo que ocurra este domingo también puede repercutir directamente con el Congreso. Ya hay divisiones palpables en el PRO en ambas cámaras. Si bien los legisladores que responden a Patricia Bullrich ratificaron su pertenencia al bloque, están a tiro de pasarse a La Libertad Avanza si es que los resultados acompañan al Ejecutivo. Si fuera así el macrismo tiende a fracturarse o disolverse y pintarse de violeta.
Todo dependerá de lo que disponga Mauricio Macri, o al menos eso esperan desde adentro del PRO. El expresidente se mostró reacio a que el partido que fundó se resigne a ser un actor secundario y busca un lugar en la mesa de la toma de decisiones, tanto en el Gobierno y en el Parlamento, algo que el ala dura libertaria se lo niega en todo momento.
En diálogo con MDZ, altas fuentes del Ejecutivo afirman que la posible convergencia en las próximas elecciones bonaerenses “sigue latente” y “no se empantana con lo que viene pasando con Ficha Limpia”
“En Provincia todo sigue igual, el PRO en PBA no es Mauricio Macri”, aseguran desde la mesa chica del presidente. En el Ejecutivo le vuelven a bajar el precio a la relevancia que pueda tener el exjefe de Estado en la representación del partido amarillo en el territorio provincial, en contrapartida con lo que ocurre en la Ciudad de Buenos Aires donde sí le reconocen su influencia.
Para los armadores libertarios, los únicos interlocutores válidos y preponderantes en las conversaciones son el presidente del bloque de diputados, Cristian Ritondo, el legislador Diego Santilli y el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, a quienes, desde la Casa Rosada, ya toman como propios.
De acuerdo con los funcionarios consultados, tanto Santilli como Montenegro “ya son parte de las Fuerzas del Cielo” y “solo están esperando que pasen las elecciones porteñas para oficializar su desembarco” al oficialismo. El caso de Ritondo es algo más complejo. Sigue mostrándose con Mauricio Macri, quien aseguró que el exministro bonaerense fue empoderado por él mismo para entablar las negociaciones con LLA y que eso no conlleve “que el PRO desaparezca o pierda su identidad”. Para los estrategas libertarios, “Ritondo solo está esperando el momento para también dar el salto”.