Tensión

El enojo de Máximo Kirchner, expresado en dos de sus aliados, hizo pasarle un mal momento a Axel Kicillof

"Le están haciendo el mismo juego con el que rompieron el Gobierno de Alberto Fernández", dicen ahora los que ven cómo sigue el enojo de Máximo Kirchner contra Axel Kicillof. "Lo rayan todo".

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare viernes, 19 de abril de 2024 · 07:10 hs
El enojo de Máximo Kirchner, expresado en dos de sus aliados, hizo pasarle un mal momento a Axel Kicillof
Axel Kicillof visitó dos distritos cuyos intendentes son de La Cámpora y partes fundamentales del esquema de Máximo Kirchner

Axel Kicillof tuvo un típico miércoles de miércoles. Quizás porque quiso sacarse el peso de encima rápidamente o porque no le quedó otra: visitó dos distritos cuyos intendentes son de La Cámpora y partes fundamentales del esquema de Máximo Kirchner, quien últimamente volvió a insistir con frases y posturas enfrentadas al gobernador.

En ambas localidades, Kicillof fue a inaugurar pequeñas obras que en otra ocasión hubieran significado grandes movilizaciones y publinotas pautadas y armadas para los medios afines. Pero no. Cuando llegó al primer punto, en Quilmes, en la inauguración de un instituto de formación y capacitación de educación técnica, ya notó que la mano venía rara. La intendenta Mayra Mendoza lo saludó con frialdad y no hubo grandes expresiones de afecto.

Más tarde, el gobernador estuvo en Hurlingham, distrito que administra Damián Selci pero gobierna con Martín Rodríguez, uno de los voceros de Kirchner y desde cuyo WhatsApp, al igual que Facundo Tinanelli y Amanuel Santalla salen los mensajes teledirigidos a los funcionarios e intendentes provinciales que no se atienen a la conducción de su jefe.

En Villa Tesei, Kicillof fue recibido con un pasacalle que decía “Nada sin Cristina” y el propio Selci, ubicado al lado suyo, pedía a los pocos presentes que aplaudían alguna frase de su discurso que aplacaran la efusividad, con claras señales de palmas para abajo.

Mayra, con cara de Papa Francisco cuando recibía a Mauricio Macri. 

Hace varios meses, “el orfebre”, un batallador dirigente que ocupó roles de importancia en municipios peronistas, le explicó a MDZ que “nadie puede conducir lo que no construye” y “llega un momento en el que los que estamos afuera somos muchos más de los que están adentro”, en clara alusión al reducido grupo de funcionarios con los que se mueve y decide diariamente con el gobernador. 

Al respecto, una fuente cercana a Rodríguez y Selci se montó sobre esta observación y agregó: “No le sale, no lo siente… Entonces, que deje conducir la política a otros. Él no cree en eso. Y no va a ser ni el primero ni el último gobernador que le pase eso. Felipe Solá, Carlos Ruckauf y Daniel Scioli tuvieron un rol pero quienes conducían eran otros. El último que fue las dos cosas fue Eduardo Duhalde, recordó.

Sin embargo, el exintendente de Hurlingham, y auto proclamado “camporólogo” Juan Zabaleta, expresó: “Es de manual… Están haciendo lo mismo que le hicieron a Alberto Fernández desde el principio. Te empiezan a rayar, después te pegan y después te desprecian. Antes se lo hicieron a Sergio Acevedo y Daniel Peralta cuando fueron gobernadores de Santa Cruz. Ahora hacen lo mismo con Axel”, exclamó.

Por primera vez, ante las consultas realizadas a las autoridades de la Provincia de Buenos Aires, nadie habló ni mandó un sticker avalando la pregunta. El silencio sugiere que quieren bajarle el tono al conflicto que “está provocando que todos ustedes se hagan un festín”, como comentó días atrás una de las fuentes que vio nacer esta disputa entre Kicillof y Máximo Kirchner.

“En esta creo que Cristina no va a poder pegar los platos que rompe su hijo”, dijo uno que, por supuesto, no lo quiere. “Habitualmente, el pibe empezaba a patear todo y Axel tenía que ir a pedir que lo remedie. Bueno, creo que esta vez no va a pasar”, agregó.

La utilización de la imagen de la expresidenta de la Nación y conductora del aún espacio mayoritario del peronismo kirchnerista ya parece estar perdiendo el poder de cohesión que tenía en el pasado. Varios intendentes que antes aceptaban mansamente su consejo, ahora creen que todo está visto desde la óptica de su hijo, y por eso “siempre terminamos perdiendo”.

Hace dos meses, en un encuentro casual, una de las personas más cercanas al gobernador expresaba la preocupación del Ejecutivo con respecto a las actitudes del camporismo, siempre beligerante contra Kicillof y los suyos. "Son unos fundamentalistas", recriminó. La misma acusación viene desde las cercanías del hijo de los dos presidentes. 

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