Sergio Massa se reúne con su tropa para avisar qué hará en los próximos 20 días
Cuando ayer Luis Barrionuevo recibió y consagró como su candidato presidencial a Wado De Pedro sabía a qué se exponía. Que todo el mundo político recordara que, hace más de dos décadas, en Mar del Plata, pero en el otro hotel, el Juan Domingo Perón, surgiera el operativo Menem Presidente que coronó en 1989 contra todos los pronósticos iniciales.
“Esta es más fácil que la de Menem contra Cafiero. Acá es Wado con un hombre o mujer de la provincia de vice”, dice, entusiasmado con su nueva búsqueda interna. Hoy, de todos los candidatos potenciales del Frente de Todos en condiciones de participar en un balotaje, es el que menos intención de voto y conocimiento tiene.
Mientras tanto, un viejo amigo suyo y discípulo político, Sergio Massa, quien más tarde se recostó en Graciela Camaño, reunirá a toda su tropa en San Fernando. El motivo formal es la participación de un acto en el que el intendente local, Juan Andreotti, inaugurará un nuevo túnel debajo de las vías del ferrocarril Belgrano, en la calle Sobremonte e Iriondo.
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Luego de este acto, Massa se juntará muy cerca, en la costa sanfernandina, con todos los referentes del Frente Renovador para delinear el congreso partidario de su partido político el próximo 10 de junio, en lugar y fecha a designar.
Hoy no habrá ninguna definición. Él tampoco lo tiene, a pesar del cotidiano contacto que mantienen con Cristina y Máximo Kirchner. Si los números no mejoran, la única expectativa concreta es estirar hasta bien entrado el mes próximo para producir una definición y terminar acordando en las mejores condiciones posibles dentro del futuro esquema del Frente de Todos o como se llame el espacio que seguirá conduciendo la actual vicepresidente del país.
El anterior Congreso relevante del Frente Renovador fue en 2019, cuando ya toda la militancia y legisladores le reclamaba a Massa acordar con sus antiguos rivales del kirchnerismo y La Cámpora. Esa tensión hoy no existe. Sin embargo, el haberse "tirado arriba de la bomba" hace que su proyección nacional haya quedado algo herida. Por eso hoy se juntarán y dentro de quince días, con algo más de certezas con el posible acuerdo con el FMI, tenga alguna definición para dar.
Eso sí. A pesar de lo mucho que se escribirá, nadie quiere que haya una PASO aunque la misma garantice la participación de todos los integrantes del oficialismo y evite las fugas. Las dudas de quedar terceros en los tercios que se reparten son una alarma que no para de sonar.


