Una fiesta dejó al descubierto las divisiones en el Frente de Todos y en Juntos por el Cambio
La Fiesta Nacional de la Vendimia suele ser escenario de grandes anuncios e importantes encuentros. Sin embargo fue diferente. Más allá del desayuno radical y la rosca interna de la UCR de cara a las elecciones presidenciales, lo que se percibió a lo largo de todo el fin de semana fue una desconexión absoluta entre dirigentes de distintos espacios y, sobre todo, dentro de los mismos frentes.
A pesar de que varias figuras nacionales aterrizaron en Mendoza quedó claro que cada uno vino a jugar su propio partido. No hubo fotos de unidad ni tampoco se aprovechó la oportunidad para limar asperezas entre el gobierno de Rodolfo Suarez y la Casa Rosada. Fue una Vendimia de ranchos en los que incluso funcionarios nacionales de Alberto Fernández se sorprendían al encontrarse con otros integrantes del Gabinete.
El único integrante del Gobierno nacional que tuvo un rol institucional activo fue el ministro de Agricultura Julián Domínguez. El funcionario se reunió con autoridades provinciales, se sacó fotos con dirigentes del radicalismo y dio dos discursos defendiendo las políticas nacionales en favor de la vitivinicultura: uno en Coviar y otro en Bodegas de Argentina.
Si bien no era el único funcionario de fuste, el resto prefirió transitar por debajo del radar o dedicarse a operar pensando en las internas del Frente de Todos. El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, se sorprendió al enterarse que la titular de Anses, Fernanda Raverta, estaba en la Vendimia. Incluso saludó a la senadora Anabel Fernández Sagasti sin darse cuenta que quien la acompañaba para anunciar las primeras jubilaciones especiales para viñateros era Raverta.
Mientras se daba ese saludo casual, Daniel Scioli caminaba por los pasillos del Hyatt y el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Sergio Berni estaba sentado solo en el hall del hotel. Dispersos, fragmentados, se dedicaron a atender sus asuntos sin grandes fotos ni muestras de unidad.
Pero la fragmentación no solo se pudo observar en el Frente de Todos. En Juntos por el Cambio también aparecieron síntomas similares. Más allá del operativo radical para mostrar juntos a sus potenciales candidatos presidenciales como Facundo Manes, Gerardo Morales, Martín Lousteau y Alfredo Cornejo, no pudieron ocultar las diferencias que existen en temas sensibles como el acuerdo con el FMI. Pero al margen de ello, no hubo mucha interacción con sus "aliados" del PRO.
Los "pichones" de Rodríguez Larreta que llegaron a Mendoza -como su ministro de Salud Fernán Quirós- eligieron el evento de Bodegas de Argentina para mostrarse públicamente. Allí, tanto Quirós como el secretario general de Relaciones Internacionales de CABA, Fernando Straface, dialogaron con referentes del PRO mendocino como el diputado Omar De Marchi.
A diferencia de otros años, no hubo acuerdos de gestión ni grandes demostraciones de poder, sino más bien pequeños movimientos de ajedrez pensando en la partida que ya está en marcha de cara al 2023.

