Con riesgo de ruptura, el oficialismo mendocino define cómo compite en las elecciones
En parte es instinto de supervivencia para acceder a cargos, recursos y hasta trabajos. Pero en el fondo la pelea es por los proyectos de poder hacia el futuro, pues las elecciones 2021 sentarán las bases para la sucesión. Por eso los principales dirigentes de Mendoza y el país tienen el foco puesto en la arquitectura electoral con la que competirán en las elecciones de este año; más que en los problemas cotidianos. Sí; cómo unir a los argentinos, combatir la inflación, la pandemia y luchar contra la pobreza quedaron subordinados momentáneamente hasta que se definan los frentes electorales y las listas de candidatos. El problema es que ese momento también generará automáticamente el inicio de la campaña electoral, con la particularidad de que este año será más extensa: la prórroga de la elecciones por la pandemia en realidad estiró el plazo informal de rosca, promoción y tensiones políticas.
En ese contexto, este fin de semana será clave para las definiciones. Principalmente en el oficialismo de Mendoza. El frente Cambia Mendoza vuelve a crujir, como ocurre cada dos años, en momentos de redefiniciones. La posible salida del Pro es lo que tensa la cuerda (otra vez). Por eso habrá reuniones en dos planos. Por un lado las "figuras" políticas del sector tienen un diálogo aparte. Omar De Marchi, Alfredo Cornejo y Rodolfo Suarez; con la posible intervención de algunos emisarios nacionales, están por un lado. Pero los representantes institucionales del Frente se reunirán aparte para tratar de acordar. Tadeo García Zalazar, presidente de la UCR, Álvaro Martínez, presidente del Pro, y Sebastián Bragagnolo, intendente de Luján, tienen un encuentro pautado para hoy. Esa reunión será clave, aunque más importante serán las comunicaciones telefónicas que se puedan cruzar con los diputados nacionales Cornejo y De Marchi; los que toman las decisiones finales.
El PRO amenazó con negociar con otro frente. No es novedad. Pero esta vez fueron más allá. Por un lado ese partido autorizó a las autoridades a negociar con otros frentes que no sean Cambia Mendoza. Y en la arena política informal el propio De Marchi ayudó a gestar una "tercera fuerza" juntando partidos chicos, proyectos nuevos y dirigentes de distinto origen. En esa mesa hay una silla vacía que ahora no saben si será ocupada por uno de los operadores que convocó; es decir el propio De Marchi.
La ruptura parece poco probable, pero no la descartan. Sería un hecho político dramático para Cambia Mendoza y tendría repercusión nacional. Mendoza es, fuera de la Ciudad de Buenos Aires, el distrito más importante gobernado por la oposición. En el Frente lo ven difícil, pero la negociación no es simple y va más allá de la candidatura personal de quienes negocian. De Marchi difícilmente pueda ser candidato porque no acepta ir a las PASO. Los que ruegan por esa ruptura son los del Frente de Todos: un quiebre en el oficialismo potenciaría sus posibilidades, tal como ocurrió en 2007.
Candidatos y espacios
Los radicales tienen decidido que quien encabezará la lista para el Senado será Alfredo Cornejo. El segundo lugar está resguardado para una mujer y allí el ex demócrata podría proponer a alguien del Pro. De hecho hay mediciones de "fórmulas" con algunas dirigentes de ese partido. En la UCR no lo aceptan porque perderían un lugar en su bloque chico. Elegir a los 5 candidatos a diputados nacionales es otro punto de discordia. Pero más aún lo que ocurrirá en las listas de diputados y senadores provinciales. La Legislatura ha sido la usina de poder de Cornejo desde el 2011 y no hay señales de que quiera dejar de lado la estrategia. La bronca del Pro "oficial" es que ni siguiera pueden manejar a los legisladores que tienen origen en ese partido porque son más "cornejistas" que "demarchistas".
La tensión mendocina inquieta a nivel nacional e incomoda a Cornejo, quien ha logrado hacer equilibrio en las internas que la UCR y el Pro tienen en otros distritos. Pero nadie es ingenuo y aseguran que hasta hubo intervención de operadores de Horacio Rodríguez Larreta. Una curiosidad: si el Pro "rompe" con la UCR, hacia 2023 hasta podría ser un problema para una potencial candidatura de Larreta a presidente porque, al menos por ahora, no se permite en Mendoza que un candidato a gobernador lleve adhiera a más de una lista nacional.
La resolución de esa interna no será inocua. Primero, porque la forma en la que quede armado el mecano electoral será la base sobre la la UCR y el Pro gestarán los proyectos para 2023. Pero además, porque en Cambia Mendoza nunca olvidan que el líder del sector, Alfredo Cornejo, tiene una característica. "Tiene memoria", dicen sus amigos. "Tiene rencor y lo hace sentir", dicen sus adversarios.