Por qué depende de Vidal el armado electoral de Juntos por el Cambio

Por qué depende de Vidal el armado electoral de Juntos por el Cambio

La demora en la decisión de María Eugenia Vidal empieza a ser una traba para el armado electoral de Juntos por el Cambio. Crecen las chances de que no juegue en territorio bonaerense. La duda pasa por ir a CABA o directamente no competir.

Beto Valdez

Beto Valdez

“Hoy las chances de su candidatura en la provincia de Buenos Aires son casi cero, 50% de que no juega y el otro 50% que se presente en Capital”, dicen con desconcierto en el PRO a la espera de la decisión final de María Eugenia Vidal. Van pasando las semanas y las señales son difusas. Además, también se hacen rodar especulaciones interesadas y ella no suelta prenda ni con su entorno de confianza. 

Hasta se duda del día D del anuncio. Sus allegados aseguran que será en tres semanas, mientras que en la sede del gobierno porteño hablan de junio por la postergación del calendario electoral. Tiene más tiempo para la dilación pero al mismo tiempo su espacio político, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, está paralizado y con muchas internas cruzadas. 

En su entorno político sobreviven los optimistas que aún confían en una postulación en Buenos Aires. Trasciende que su actual pareja Quique Sacco le recomienda que evite esta vez la provincia. Y el resto de la dirigencia bonaerense, incluidos los intendentes, la ven cada vez menos entusiasmada con esa hipótesis. “No puede correr el riesgo de volver a perder porque quedaría muy golpeada a futuro”, dicen los pesimistas. Todos saben que si Vidal no encabeza la boleta de Juntos por el Cambio en el principal distrito del país se puede generar una crisis política difícil de administrar para Horacio Rodríguez Larreta y el propio Mauricio Macri.

El problema central es que María Eugenia es la única figura que generaría consenso entre todos los actores de JxC, mientras que el Plan B del jefe de gobierno porteño, Diego Santilli, tiene adhesiones pero también rechazos, sobre todo el intendente de Vicente López, Jorge Macri, incluso algunos voceros aseguran que su primo Mauricio tampoco estaría conforme con esa movida. Tiene sus reparos con el vicejefe de gobierno. También desde la UCR se escuchan reclamos para conseguirle un lugar preferencial en la lista a Facundo Manes. Hasta amenazan con una PASO si no es Vidal la número uno. A los radicales les preocupa conseguir el tercero porque creen que Macri lo va a pedir para Miguel Pichetto y temen tener que conformarse con el quinto ya que el segundo y el cuarto son para mujeres. Además, Patricia Bullrich quiere a Florencia Arietto en uno de esos lugares y también impulsa junto al ex presidente a Hernán Lombardi. Obviamente Elisa Carrió no se va a quedar atrás y reclamará para su tropa. Pocos espacios para tantos pretendientes. 

Y encima Macri y Rodríguez Larreta no quieren que se resuelva en una primaria, prefieren siempre la lapicera. Pero no parece que en el resto de los socios haya paciencia como antes de la derrota de 2019. Sin embargo, una de los escenarios hipotéticos que analiza el larretismo es lanzar a Vidal contra Bullrich en CABA. Están entusiasmados con los primeros números que les llevó el gurú Federico Di Benedetto. De acuerdo a esos sondeos, María Eugenia le ganaría a Patricia. Incluso, también han medido a la ministra de Educación, Soledad Acuña, y luce competitiva.

Según otros voceros del PRO, el larretismo no está teniendo en cuenta que si la ex gobernadora juega en Capital contra Bullrich, Macri podría llegar a respaldar a su ex ministra de Seguridad. No quiere que Vidal vuelva a la Ciudad de Buenos Aires. Un escenario peligroso para la unidad de ese espacio político. Sobre todo si la ex gobernadora apunta, como quieren los larretistas, a la sucesión en el gobierno porteño.Ahí puede generarse un conflicto con Martín Lousteau y su socio Enrique Nosiglia. 

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