Argentina, el país donde lo que debería ser normal sorprende y es noticia

Argentina, el país donde lo que debería ser normal sorprende y es noticia

Ayer el intendente de Malargüe firmó un convenio con el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, para que el municipio reciba una inversión de 8 millones de dólares para cloacas.

Mariano Bustos

Mariano Bustos

Que un  intendente reciba fondos del Ministerio de Obras Públicas debería ser algo normal. Incluso a pesar de que el jefe comunal sea radical y el gobierno nacional peronista. Se trata de funcionarios públicos que se deben a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Para eso ocupan el cargo que ostentan. Pero a pesar de que no debería sorprendernos, en Argentina es importante destacar cuando estas situaciones ocurren. Al menos para recordar cuál es el camino y por qué es tan dañina la tan mencionada "grieta".

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, estuvo en la provincia de Mendoza el 26 de febrero y su paso quedó teñido de mezquindades políticas. Los intendentes del radicalismo no fueron a la firma de convenios que se había convocado en el departamento de Maipú y denunciaron que eran perjudicados por el gobierno de Alberto Fernández en la repartición de fondos.

En Maipú se realizó un acto con presencia preponderante del peronismo con Anabel Fernández Sagasti como ladera del ministro y una vez más la grieta dijo presente y tiñó de partidismos y clima electoral lo que era una visita de gestión. Esa es la Argentina que mejor conocemos y a la que lamentablemente nos hemos acostumbrado. La de la chicana y las especulaciones políticas.

En ese contexto, la normalidad pasa a convertirse en noticia. Ayer el intendente de Malargüe, Juan Manuel Ojeda, se reunió con Katopodis y firmó un convenio para recibir fondos por 8 millones de dólares para dotar a la comuna de un Sistema Integral de Recolección y Tratamiento de Efluentes Cloacales.

El intendente de la UCR se sentó en la mesa con el ministro del Frente de Todos y se olvidaron de la política para concentrarse en los vecinos.  "Analizamos la situación del Corredor Bioceánico Sur, específicamente la ruta 188; un reclamo histórico de todo el sur de Mendoza que fue escuchado", adhirió Ojeda.

"Es una decisión del gobierno que la obra pública llegue a los 18 municipios de Mendoza", agregó por su parte el ministro Gabriel Katopodis. Su expresión es importante y desmiente las denuncias de direccionamientos de obras, pero al mismo tiempo no debe dejar de señalarse que lo "normal" debería ser justamente eso. Que todos los municipios sean escuchados y asistidos.

Fotos como esa no pueden caer en la grieta ni ser utilizadas políticamente para llevar agua a uno u otro lado. La diputada nacional del Frente de Todos Marisa Uceda aprovechó el convenio para criticar a Alfredo Cornejo y poner en un pedestal al ministro Katopodis sin darse cuenta que su comentario tiene el mismo efecto que la actitud que le cuestiona al presidente del radicalismo.

Que un intendente se siente con un ministro nacional  no debería sorprender. Así funcionan las cosas en el mundo. Por más que se trate de un radical o un peronista, están allí para servir a la comunidad y a ella se deben. Ojalá algún día -los que aún no lo han hecho- lo entiendan.

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