Por ahora mucho ruido y pocas nueces, la UNCuyo comenzó el debate por la reforma constitucional
Cuatro figuras pertenecientes a las fuerzas políticas más representativas de la provincia fueron reunidas en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en la UNCuyo, para debatir sobre las “Razones para la reforma política constitucional de Mendoza”, cuyo texto original fue sancionado hace casi un siglo.
Para Félix González, “la mejor manera de esconder un elefante, es mezclándolo dentro de una manada”. Con esto hizo una alusión directa sobre el principal punto de discordancia entre las fuerzas políticas, referida a la reelección del cargo de gobernador y vice (parte de la manada) y la intención de poner un límite a la reelección indefinida de los intendentes (el verdadero elefante), que sería desde su punto de vista, el principal escollo a sortear por el proyecto de reforma constitucional.
En sintonía, Fernando Simón, aseguró que no es su postura, “ni la de nadie dentro del partido que representa” la de sostener la reelección indefinida en ninguno de los cargos del Poder Ejectivo; aunque cree que “la ciudadanía debería contar con la capacidad de elegir al gobernador por otro periodo, ya que cuatro años no son suficientes para las políticas a largo plazo”.
Carlos Aguinaga, por su parte, sostuvo que la ciudadanía no está convencida de la utilidad de la reelección indefinida. Mientras que Alberto Montbrun, objetó que en aquellas provincias donde se permitió la reelección, sus gobernadores hicieron presión para que se les permitiera acceder a un tercer periodo. Ejemplos de esto son el salteño Eduardo Romero, el sanjuanino José Luis Gioja, y el mismo Néstor Kirchner en Santa Cruz.
Enmienda vs Reforma integral
Su bien la idea generalizada giró en torno a la necesidad de una reforma política desde la raíz, se establecieron dos posturas bastante significativas.
La primera, sostenida por los partidos mayoritarios (Frente para la Victoria y Unión Cívica Radical) refiere a un cambio integral de la Constitución provincial, cuyo texto original se remonta a principios del siglo XX.
Para Simón, “esta Constitución no es la de los mendocinos, ya que no refleja las dinámicas social, política y económicas actuales”, por lo que su reforma es de carácter “imprescindible”. Postura compartida por García Zalazar.
Sin embargo, desde la misma vereda, pero con una visión distinta, Aguinaga cree que la reforma debe llevarse a cabo de una manera “acotada y parcial”, porque el espíritu principal de ésta, reside en que el “poder debe ser limitado”. Es decir, que se deben introducir mejoras, sin hacer cambios sustanciales.
Montbrun, también es partidario de conservar la actual Carta Magna, aunque dado que muchos artículos fueron redactados bajo preceptos que ya no son sostenidos por la sociedad actual, la Enmienda Constitucional, sería el medio más adecuado para tratar temas puntuales. Además, es más viable alcanzar un amplio consenso en temas reducidos que en proyectos más abarcativos.
Carta Magna o Carta de Intención
Desdoblamiento, PASO (primarias abiertas simultáneas y obligatorias), boleta única y voto electrónico, autarquía del Poder Judicial, Legislatura unicameral, financiamiento de los partidos políticos, reelecciones indefinidas en los departamentos, serían algunos de los temas a discutir.
Además, se planteó la necesidad de que sean agregadas referencias a los derechos de género, protección del medio ambiente (agua, suelo y aire entendido como un todo), y administración territorial, entre otros.
Este encuentro se circunscribe a una serie de debates propuestos por la UNCuyo, que tiene previsto trasladarse a otras facultades que aporten su visión particular.
Sancionada el 11 de febrero de 1916, el texto ha transcurrido por durante casi cien años en torno a distintos proyectos que modificaron o ampliaron los alcances de este. Sin embargo, desde 1983, con la vuelta a la democracia, se han sumado casi tres décadas de intentos fallidos.