El Zonda desnudó la fragilidad del arbolado público de la provincia

Según el relevamiento de Defensa Civil, al menos unos 550 árboles fueron derribados por el paso del fuerte viento. Con fondos aportados por el BID, en octubre arrancará el censo del arbolado público en las siete comuna del área metropolitana. El objetivo es contar con información permanente "en tiempo real". Se prevé replantar unos 25.000 ejemplares por año. El caso de la mujer que murió aplastada por un árbol en Godoy Cruz invita a la autocrítica de los municipios en cuanto a si cumplen o no los trabajos de mantenimiento y control. 

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Rubén Valle

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Pachy Reynoso/MDZ

El devastatador paso del último Zonda castigó duramente al árbolado público (se estima que al menos cayeron unos 550 árboles, según el reporte de Defensa Civil), un impacto ambiental por demás significativo en una provincia desértica como Mendoza. De ahí que valga revisar qué se está haciendo en este tema para que a futuro sean menos dañinos los efectos de este fenómeno natural.

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En marzo de este año, la Secretaría de Ambiente confirmaba que un millón de árboles serían censados en el área metropolitana (las siete comunas que integran el Unicipio), a través de cámaras digitales en tierra, GPS y drones. Al final del camino, se podrá disponer de información permanente "en tiempo real" acerca del estado del arbolado urbano. 

En marzo de 2018, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) le había depositado a la provincia U$S2.500.000 millones para el proyecto de Recuperación y Refuncionacionalización del Arbolado Urbano. Según confirmó Graciela Marty, coordinadora de Unicipio, se presentaron 30 firmas de Mendoza, Argentina y de otros países como Ecuador, Venezuela, España y Canadá, entre otros, para hacerse cargo del relevamiento, de las cuales en la recta final quedaron seis y de estas saldrá la ganadora.

Entre fines de agosto y principios de setiembre, la Comisión Evaluadora definirá cuál de las firmas será la que realice el sondeo. 

MDZ

De acuerdo con lo planificado, el censo debería arrancar en octubre próximo y culminar en abril del año que viene. Desde Unicipio estiman que los resultados estarían definidos en el invierno del 2020.

El presupuesto aprobado se distribuirá de la siguiente manera: U$S910.000 para el censo, U$S1.000.000 para mejoras del vivero provincial y permeabilización de 85 km de acequias, U$S765.000 para comprar equipamiento forestal, y U$S20.000 para equipamiento informático.

Si bien no existe el dato preciso de cantidad de ejemplares y detalles acerca de su estado, un informe realizado por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) asegura que en los últimos 40 años se perdió aproximadamente el 30% de los ejemplares, algo así como unos 500 mil árboles.

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Árboles reales, controles virtuales

Desde noviembre del año pasado, existe una mesa de gestión donde se reúnen en el Unicipio técnicos y personal arbolado público de cada municipio para avanzar en la toma de decisiones, brindar capacitaciones y discutir planes de forestación y la normativa necesaria para lo propuesto.

Es la Ley Provincial 7874 de Preservación y Control de Arbolado Público la que establece el marco legal, técnico y financiero para que las autoridades de aplicación sean quienes realicen la tareas de investigación, control, conservación, preservación y desarrollo del arbolado público. También le caben las acciones de concientización a la comunidad.

Trabajos después del zonda en Capital.

Además de un exhaustivo relevamiento, el plan integral financiado por el BID incluye la refuncionalización del vivero provincial ubicado en Perdriel, la compra de maquinaria específica (como destoconadoras) y la permeabilización de las acequias. En principio, el objetivo es replantar 25.000 ejemplares por año.

En función de los resultados del censo (técnicamente Sistema de Gestión de Información) se pondrá en marcha una plataforma digital que contendrá imágenes de los ejemplares de Guaymallén, Las Heras, Maipú, Capital, Luján de Cuyo, Lavalle y Godoy Cruz. Allí constará información básica como el estado de cada árbol, altura y especie, entre otras características, con el dato saliente de que será abierto a todo aquel que se interese en chequearlo o informarse.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Ambiente, el 68% de los árboles del Gran Mendoza se dividen en tres especies principales: morera (42%), plátano (21%) y fresno europeo (19%), en tanto que el 32% que resta incluye paraíso común, tipa, álamos, acacia visco, acer y fresno americano.

Fundamentales para aportar oxígeno al aire, proteger de los rayos ultravioletas, regular la temperatura y la humedad ambiental, filtrar la contaminación sonora, disipar la fuerza de los vientos y mejorar el paisaje urbano, los árboles son un aliado imprescidible de la calidad de vida, pero que si no están sanos y debidamente controlados, cuidados,  pueden provocar cuantiosos daños como los del domingo.

Incluso terminar con la vida de las personas, como fue el caso de Sandra Saldivar, la mujer de 42 años, que falleció aplastada por un enorme ejemplar ubicado al frente de su precaria vivienda de Godoy Cruz.

Si bien en lo teórico las comunas del Gran Mendoza ya están encaminadas en torno del tema arbolado, lo cierto y constatable es la que urgencia se impone y hoy por hoy cada municipio está en plena tarea post zonda levantando árboles caídos, retirando las ramas y dando respuesta social a aquellas viviendas que fueron afectadas por la caída de viejos ejemplares.

Un cuadro de situación que, de avanzarse en un plan integral, en no mucho tiempo ya no debería representar el peligro que supone en la actualidad. En el mientras tanto, cada comuna tiene el compromiso de realizar un propio y urgente relevamiento para que el próximo zonda sea menos noticia que el anterior. 

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