Seguimos sacando el dedo al viento para ver el rumbo en educación

La opinión y el análisis de los temas educativos, en la voz y la letra de José Thomas, columnista del programa "uno nunca sabe" por MDZ Radio 105.5.

José Thomas

Con el dedo afuera para saber si hay viento.

Los cruces de declaraciones entre funcionarios y técnicos, generados por el informe del cippec sobre financiamiento educativo desenmascara una profunda crisis de datos.

Un informe del CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento ) señala que el presupuesto nacional se redujo un 9% entre 2016 y 2018 así como los presupuestos provinciales mantenían la tendencia a la baja.

Este informe generó la inmediata respuesta de varios funcionarios, tanto provinciales como nacionales, advirtiendo errores en el documento. Plantean diferencias tanto conceptuales como técnicas.

Muchos de los datos que utilizan los políticos, tanto oficialistas como de la oposición, sindicatos, etc carecen de respaldo técnico y son manipulados según la conveniencia de cada sector.

No tenemos datos educativos sólidos, el actual gobierno mejoró un poco principalmente con los APRENDER, pero evidentemente no logró un gran cambio. La DINIEE (Dirección Nacional de indicadores y estadísticas educativas) a través de su web muestra muy poca información y de difícil acceso. Les recomiendo entrar a las páginas de estadísticas e indicadores educativos de Chile, Ecuador, Brasil o Uruguay, para ver que la argentina carece absolutamente de esa información.

En un mundo que consagra la acumulación de datos como insumo para obtener información y así producir conocimiento empoderando la gestión, en la Argentina seguimos sacando el dedo al viento para ver el rumbo en educación.

Sin estadísticas e indicadores precisos, confiables y públicos es muy difícil gestionar y mucho más establecer planes de mejora sólidos y evaluables en el tiempo. Innovar sin evaluar está destinado al fracaso o a un camino errático.

Una de la soluciones posibles es la creación de un Instituto de Calidad Educativa y una Unidad de estadísticas e indicadores educativos. Ambas como organismos desconcentrados, autónomo e independiente de los gobiernos de turno, con mucho prestigio técnico y seriedad política. Estas instituciones no pueden estar dirigidas por los funcionarios que son evaluados.

Escuchá la columna completa:

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?