Rodríguez Lastra: "Juzgar desde la perspectiva de género no es justicia"

Entrevista al médico declarado culpable por dejar nacer a un bebé ante un pedido de aborto no punible ocurrido en 2017 en Río Negro. Dos años después afirma que tanto el chico como su madre natural están sanos y bien.  Pasó por Mendoza y habló con MDZ.

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Mario Simonovich

Ayer, en el congreso provida realizado en el auditorio Bustelo.

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Sintió una fuerte emoción apenas lo vio. Ahí estaba. En la incubadora. Recién nacido y con buena salud. Un puñado de células no mueve. En cada niño nace la humanidad. Y eso mueve. "A la chica que pidió el aborto se le planteó la vía de finalización que pretendía y ella decidió la cesárea. No estuve yo presenciando la cesárea de ese chiquito. Fueron dos colegas. Luego yo lo vi en una incubadora en Neonatología y la sensación que tuve fue muy shokeante. Fue todo un impacto ver a ese niño vivo y que estaba muy saludable".

Ayer, en el congreso provida en el auditorio Bustelo

Todo comenzó en abril de 2017 cuando una joven de 19 años llegó embarazada a la guardia del hospital Moguillansky de Cipolletti (inaugurado una semana antes de las elecciones legislativas de 2005) . En esas ciudad, el 10% de los embarazos son de alto riesgo. La chica tenía 39 grados de fiebre y una infección generalizada por un intento fallido de aborto. Es que el colectivo feminista La Revuelta, de Neuquén, le había suministrado antiinflamatorios con efectos abortivos para casos de hasta 10 semanas de embarazo. Y su embarazo era de 22 semanas y media. La criatura que gestaba pesaba más de 500 gramos. Y esas nueve pastillas de Oxiprostol no lo eliminaron. Ante esa situación, el médico jefe de Ginecología de ese hospital, Leandro Rodríguez Lastra, decidió estabilizar a la paciente. La joven aceptó continuar el embarazo. Y tras una cesárea, el bebé nació sano y dado en adopción.

Dos años después, Rodríguez Lastra volvió a experimentar una emoción fuerte cuando se encontró con la madre adoptiva del pequeño:

"Me mostró fotos del niño. Es un niño hermoso, que está viviendo en una familia que le brinda mucho amor. Está muy bien, es muy feliz creciendo con esta familia y eso me puso muy muy feliz, el niño está en una muy buena familia", afirmó el médico al programa de radio programa Más que Noticias de Radio Católica Mundial.

La madre biológica, hoy. "Ella está bien de salud, contenida, estudiando y proyectando desarrollarse en su vida". También señaló que la joven lleva un tratamiento para que "este peso que carga sobre su espalda lo pueda llevar de mejor manera".

Otros pedidos de abortos que le tocó

No era la primera vez que este médico vivía una experiencia de este tipo. Cuando ocurre, según señala él, existe un abordaje interdisciplinario para cada caso. Y afirma que es habitual los pedidos de aborto, Así lo cuenta a MDZ:

"En el hospital de Cipolletti no hubo oportunidades de realizar abortos al menos que yo los indique, sí que los haya indicado el servicio en sí, pero que yo los indicara no fue posible porque las pacientes que consultaron conmigo cuando se las abordaba interdisciplinariamente desistían de hacerse el aborto. Sí es habitual que soliciten el aborto y a partir de que yo me declaré objetor de conciencia no vienen a mi consultorio".

Según el área de Coordinación Provincial de Salud Materno Infanto Juvenil del Ministerio de Salud de la Provincia de Río Negro, el año que ocurrió esto (2017) hubo en esa provincia 130 abortos; el 75,3% en mujeres mayores de 20 años y el 20,7%, menores de 20. De los 130 realizados solo 3 fueron por violaciones. Casi todos los abortos (126) se realizaron por "motivos de salud". En Uruguay, país con aborto legal, el 99,84% de los casos son por "propia voluntad" y apenas el 0,07% tienen como causal la violación o el riesgo de salud de las mujeres.

La primera vez que vio a la paciente

"Fue una situación particular. La paciente estaba con 39 grados de temperatura. No era una paciente para nada conversadora. Le expliqué que no estaba en condiciones para el parto. Ella me dijo que quería interrumpirlo. Es cierto que no le di demasiado detalles en cuanto a cuáles eran las causas. Le dije que el embarazo era muy avanzado. No la quise alarmar sobre su estado de salud y me aboqué a estudiarla clínicamente. Para este tipo de procedimiento (aborto) la paciente tiene que estar bien de salud, se tiene que hacer análisis en laboratorios y contemplar todos los detalles que están especificados en el protocolo. En este caso no se trataba de un aborto, sino que de un parto pretérmino-el que se da antes de la semana 37 de gestación- y el peligro de vida para la paciente era bien claro".

"Pedí que le hicieran una evaluación psiquiátrica"

El veredicto que hace unos días declaró culpable a Rodríguez Lastra por no eliminar al bebé que finalmente nació sano señala que hubo "acreditadas maniobras dilatorias" de su parte para que no se haga el aborto. El médico sostiene que para este caso hacía falta más estudios para llevar a cabo esa práctica.

"La maniobra dilatoria es una interpretación que hace el juez. La paciente no estaba en condiciones de salud para afrontar cualquier procedimiento de esta naturaleza. Como el aborto es una decisión irreversible pedí que se le hiciera una evaluación psiquiátrica para completar el consentimiento informado".

"El miedo era que si sobrevivía podría quedar con secuelas importantes"

"Los médicos sabemos que si hay embarazo, entonces hay vida. También hay situaciones difíciles, como cuando hay peligro de vida para la paciente o poner en peligro su embarazo. Hay situaciones en el que hay que poner en la balanza los riesgos y los beneficios. De mi parte, como objetor de conciencia no podría realizar ese procedimiento. El conflicto que yo viví fue que cuando recibo a la paciente el embarazo ya era muy avanzado. Sabía que iba a nacer un niño vivo y que este niño vivo iba a requerir una atención. El miedo era si podría sobrevivir y si sobrevivía, que podría quedar con secuelas importantes".

"Juzgar a través de la perspectiva de género no es lo que nosotros llamamos justicia"

Rodríguez Lastra afirm que "de por sí el revés que resultó la lectura del veredicto vulneró bastante a mi familia y a mi como persona, y mucho más como profesional. En contraposición de esto se ha generado una reacción en toda la sociedad, a lo largo y a lo ancho del país que está dejando en claro cuál es el pensamiento de la sociedad argentina. Juzgar a través de la perspectiva de género no es lo que nosotros llamamos justicia, sino que la justicia es lo que puede fundamentarse sobre datos objetivos, no teñidos de ideología".

El trauma post aborto no se tuvo en cuenta en el juicio

Al leer la sentencia, Álvaro Maynet, el juez que declaró culpable a Rodríguez Lastra por incumplimiento de los deberes de funcionario público señaló que “es evidente que ante la colisión de intereses, vida humana versus libertad sexual y autodeterminación, en el caso de la concepción producida por la violación, la ley hace prevalecer al segundo sobre el primero. La experiencia traumática sólo puede ser vivida por una mujer”. Así da entender que de las dos opciones (eliminar vs no eliminar al bebé) solo hay experiencia traumática si se impide el aborto, y descarta lo que se conoce como síndrome o trauma post aborto. Consultado sobre esto, Rodríguez Lastra señala lo siguiente:

"El juez habla de una experiencia traumática que solo puede ser vivida por una mujer. Eso es absolutamente cierto. Pero no considera otro tipo de vulnerabilidad de la salud de la mujer. Y ni hablar del trauma post aborto que está claramente descripto en varios textos científicos. Pero vayamos a lo más elemental: la salud de la paciente a su ingreso, el peligro para la vida que presentaba y nada de eso fue considerado por el juez".

"Lo que pasó vs lo que repercutió"

Yo estoy en casa tomando mate al lado de la mesa y prendo el televisor y la tele dice que un médico negó el aborto a una chica violada y se entiende que es repudiable el negar un derecho. Lo que tenemos que reflexionar todos es que nosotros (los médicos) utilizamos nuestros criterios y podemos tener una visión más global de la cosa. Si no sabemos hacer esa lectura de que toda conducta médica tiene un fundamento médico estamos en problemas. Como sociedad ojalá tengamos la madurez de tener un criterio propio y no comprar las versiones ya prefabricadas".

Lo que deja este caso

Dos impactos emocionales: el bebé en la incubadora, lleno de vida y dos años después, integrado en una familia. Un aborto no genera estas dos cosas. El amor de un bebé es incondicional. Inevitable no emocionarse. La chica que vivió la dura experiencia del abuso y del embarazo no deseado hoy -según Rodríguez Lastra- se encuentra contenida y estudiando. No hubo mala praxis. A la vez, este caso deja chico el debate sobre el inicio de la vida para justificar o no el aborto.  Hubo embarazo, hubo vida y hoy tiene dos años. El criterio científico es la realidad y en este caso es irrefutable. 

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