Un domingo para el infarto peronista: el desempate

Un domingo para el infarto peronista: el desempate

El peronismo mendocino jugó a los buenos modales, pero en fondo se está dando una pelea central entre continuidad o disrupción en la conducción de la actual oposición mendocina. Hoy se definen muchas cosas.

Mendoza llega a las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias con una situación de virtual empate entre dos sectores del peronismo. Pensado así, este domingo es una jornada de desempate. Visto con la pasión con que la militancia vive lo que luce como una semifinal de fútbol entre dos equipos del mismo barrio, sin dudas será de lo más interesante que pueda dejar la jornada electoral.

No sabemos si todo el mundo comprende que lo que se vota hoy es una interna de los partidos en los que se define qué sector pondrá a qué candidatos para competir en la elección general en la que se definirá al nuevo gobernador de Mendoza. Lo que sí está muy claro es que se trata, en el peronismo y también en el oficialismo de Cambia Mendoza, de una elección que define muchas cosas.

Para el desempate, el peronismo lleva como jugadores al representante del equipo de los que ya están y vienen conduciendo el peronismo desde antes de que gobernaran con Celso Jaque y Paco Pérez, liderados por el hermano de su último candidato a la gobernación, que perdió, Adolfo Bermejo. Es Alejandro el que sale a la cancha y se lo juega todo, porque no dejó a ningún otro miembro de la familia para conducir formalmente la comuna.

Del otro lado, están los irreverentes camporistas que no se mostraron como tales y que pusieron al frente a una mujer joven, Anabel Fernández Sagasti. Aun perdiendo, gana. porque su plan estaba en 2023 y no ahora y este proceso le ha permitido consolidar su propio grupo hasta llegar a este resultado previo de incógnita en torno a quién se impondrá y deberá afrontar la elección general. Hasta la elección anterior, una situación así, con los aparatos partidarios enfrente, hubiese sido totalmente impensado.

De allí que no hubo espacio para la confusión en este proceso. El peronismo, más allá de tener que apurar la autocrítica por su paso por el poder, tenía que definirse a nivel nacional. Unos pudieron hacerlo fácilmente. Otros están en la búsqueda de quien les de mejores chances y, por lo tanto, desdibujados.

El peronista, por formación doctrinaria, necesita de conductores firmes que les indique cuál es el camino a seguir. La duda les juega en contra. Y los resultados de este domingo, cualquiera sean, les dará claridad para afrontar la elección del futuro gobierno de Mendoza.

Allí sí será el verdadero momento de mostrar la renovación (o no) de capacidades y vocaciones para con el resto de Mendoza. mientras tanto, reina la incógnita.

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