Jugar con fuego es de pirómanos: ¿no importa si se incendia todo?

Jugar con fuego es de pirómanos: ¿no importa si se incendia todo?

"Queda por revisar en qué grado ha evolucionado (o no) la actitud ciudadana frente a quien aparece con un fósforo encendido ante un bidón de combustible. Si hoy saldríamos corriendo para salvarnos solos o si le quitaríamos la flama, para protegernos a todos".

Todos los días hablamos, exprofeso o colateralmente, de las impericias del gobierno de Mauricio Macri. Saltan en contra los muy fieles y los que no tienen a dónde aferrarse.. Unos, creen ver a un líder incomprendido que todavía no puede ejecutar su plan debido al inmenso paredón histórico de dirigentes de múltiples sectores que le impide avanzar. Los otros siguen con él, se espantan ante la sola mención de que el kirchnerismo pueda volver y no se animan, todavía, a sumarse a la cadena de alegría generada tras el ilusionismo de Roberto Lavagna.

Sin embargo, más allá de las críticas que merezca su conducción política de la economía y las finanzas, también hay que poner en foco a los que hacen todo lo posible para que todo fracase un poco más. Sobre todo, hay que hablar de los fantasmas que eso representa para exorcizarnos todos de la posibilidad de un nuevo Armagedón económico.

El peronismo, o ciertos sectores, ha demostrado que la única institucionalidad que respeta es la de su propio ejercicio del poder. Todo lo demás es la "antipatria", o "dictadura" o merecería -desde su punto de vista- irse. Son impacientes cuando gobiernan  otros y se exige sumisión paciente cuando quienes tienen el bastón de mando son ellos. Al menos por lo que manifiestan en su discurso, pueden decidir qué es democrático y qué no, y para el caso, la Constitución les resulta una jactancia intelectual.

En este marco, que uno de sus máximos referentes económicos, como es el ex número dos de Axel Kicillof, Roberto Feletti, haya anunciado que un plan económico del kirchnerismo, ya sea con o sin Cristina Kirchner -ya que en su entorno suena fuerte que no será candidata- incluiría un cepo cambiario. 

Con eso no espantan a sus votos fanáticos, q ue es el que concitan, porque los otros ya no los tiene. Pero sí abren un canal a los especuladores, ese sector tan influyente en la vida de todos los argentinos, que especulan y juegan con el mundo financiero. Feletti ha salido a decirles: "Apúrense, corran a comprar dólares porque si venimos nosotros, vamos a poner un cepo". Y las consecuencias pueden ser catastróficas.

Hay responsabilidades en el Gobierno por no tener la fortaleza para sostenerse frente a soplidos tan débiles como éste y en que se piense en que Cristina puede volver, debido al desencanto y el descontento generado por sí solos. Pero hay una notoria cuota de irresponsabilidad en convocar tan abiertamente a una corrida cambiaria. El incendio que podría producir afectaría a los mismos de siempre y dejaría a salvo a los mismos de siempre. "No es una revolución popular" o que este peronismo está buscando, sino sostener el status quo de los que siempre ganan. Como siempre.

Queda por revisar en qué grado ha evolucionado (o no) la actitud ciudadana frente a quien aparece con un fósforo encendido ante un bidón de combustible. Si hoy saldríamos corriendo para salvarnos solos o si le quitaríamos la flama, para protegernos a todos.

Y recién allí empezar a hablar de nuevo, sin amenazas ni extorsiones que lleven a la demolición total con tal de tener posibilidades de mostrarse como constructores, rodeado de escombros.

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