Watchmen: HBO estrenó la serie del año

Basada en un cómic que marcó a la industria durante décadas, la serie explora un mundo distópico en el que el racismo y la violencia tienen a la sociedad jaqueada. Por qué se perfila como la serie del año, y por qué algunos fanáticos la detestan.

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Francisco Pérez Osán

Looking Glass es uno de los vigilantes nuevos de la serie.

El cómic de Watchmen marcó un antes y un después en el mundo de los superhéroes. Sus personajes no eran sólo locos con superpoderes: eran seres humanos con problemas y limitaciones que se enfrentaban al fin de su vida útil, un tema casi nunca visto en esa época. Ahora HBO estrenó la esperadísima serie y, por lo menos en su primer capítulo, todas las expectativas se vieron superadas.

Ya en la preproducción se adelantaba que la serie sería una bomba. El encargado de su producción era Damon Lindelof, el genio detrás de Lost y de la mejor serie dramática de la última década, The Leftovers. Lindelof anunció que esta nueva tira no sería fiel al material original -la serie creada por Alan Moore y Dave Gibbons-, si no que se trataría de una historia original ambientada en el mismo universo. Lo que sí se adelantó es que mantendría el espíritu de los cómics, que exploran el límite del concepto tradicional de superhéroe, y hasta su muerte.

Esto trajo algunos sentimientos encontrados para los fanáticos. Una queja que se escuchó insistentemente es que la serie no representaba el material escrito por Moore, algo desde la producción de hecho nunca dijeron que harían. Tampoco ayudó que uno de los personajes principales sea mujer -algo que los “fans” más recalcitrantes de los cómics nunca perdonan, ni que se hicieran paralelismos con organizaciones racistas -algo que la nueva derecha norteamericana condena terminantemente, y lo hace saber en la red-. La crítica especializada, en cambio, enloqueció con lo que se pudo ver.

La cinematografía es espectacular, al estilo Lindelof.

La serie respeta la idea de un mundo distópico en el que manda la violencia. Los superhéroes tradicionales no existen o han muerto. En su lugar hay un grupo de vigilantes enmascarados que luchan contra el crimen, pero que casi no se diferencian de los criminales.

El nuevo universo de la serie muestra un EEUU carcomido con el racismo, con una organización similar al Ku Klux Klan causando caos y atacando a una policía que se vio obligada a trabajar completamente de incógnito para no poner en peligro a sus agentes. En este convulsionado mundo, los vigilantes trabajan como operarios parapoliciales que no dudan en usar cualquier método para combatir a sus enemigos.

Sister Night es una de las Watchmen nuevas.

El primer capítulo ya plantea la complejidad con la que se manejará la serie. Una historia pasada profunda y que promete volverse más rica con el paso del tiempo, un presente plagado de misterios y un futuro completamente incierto marcarán la acción. Además poco se sabe de los héroes originales de Watchmen, más allá de que se confirmó por algunos guiños que realmente existen -o existieron- en ese mundo. Un lugar preponderante tiene Rorschach, el vigilante que en el cómic/la película denuncia el plan de Ozymandias públicamente. Hasta el momento, Ozymandias -el hombre más inteligente del mundo- fue el único “héroe original” que apareció, interpretado por Jeremy Irons.

La cinematografía que se vio en la primera entrega es sublime. Sin spoilear, la escena del interrogatorio de Looking Glass es una de las cosas más interesantes que se mostró en televisión este año. Las escenas de acción también son espectaculares: bien coreografiadas y no aburren. Sólo con un capítulo, Watchmen ya se perfila como la serie del año.

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