"El rulo", otra muestra de esa viveza criolla que nos hunde

"El rulo", otra muestra de esa viveza criolla que nos hunde

En medio de las crisis económica apareció una nueva forma de hacerse de dinero de manera fácil. La viveza criolla en toda su expresión. ¿Siempre tenemos que buscar la forma para sacar ventaja?

Una de las cuestiones que más me llaman la atención del país y que, aunque llevo una década viviendo acá, aún no termino de comprender. Aunque cada cierta cantidad de años se genera una crisis económica en el país, no aprendemos de ellas y siempre apuntamos para el lado equivocado y profundizamos los problemas que ya son complicados.

Una de las razones que encuentro es la denominada "viveza criolla", esa cuestión que no está escrita, que pasa de generación en generación y que dice que hay que ir siempre un paso adelante para sacar ventaja de alguna situación y estar atentos cuando se presente la oportunidad.

Se da en todo los ámbitos, pero particularmente en el último tiempo se está aplicando en materia económica y en todos los niveles. Claramente hablamos de cuestiones que no son ilegales, de ninguna manera, son cuestiones que se generan a raíz de las medidas extremas que se toman cuando alguien hizo mal las cosas. Sin embargo, muestran que muchas veces buscamos el camino fácil para obtener beneficios y ganarle a la crisis, aunque en realidad lo que hacemos es profundizarla.

La viveza está en todos los niveles, y -yo personalmente- la veo por ejemplo en el accionar de los bancos durante todo este período de crisis financiera. Hoy un banco gana 86% con las Letras de Liquidez y obtiene una ganancia fácil superior al 20%. La viveza, en mi visión, está en hacerse del dinero de los ahorristas para llevarlos a la compra de letras que sólo pueden adquirir las entidades financieras. El método es ofrecer plazos fijos con una tasa de interés para el cliente que con mucha suerte hoy llegan o superan levemente el 60%. No hay que ser un maestro de la economía, sólo tomar dinero de un lado -la gente- para comprar y después ganar sin moverse del escritorio.

Pero un ejemplo mucho más claro fue el que se dio en los últimos días con "el rulo", la operación mediante la cual las que ahora llaman "personas humanas" -y que no son otros que los mismos argentinos- compraban bonos en dólares y los vendían de inmediato en pesos y sacaban una diferencia del 6%. O sea, recuperaban la inversión y se quedaban con un 6% de ganancia en la mano y la inversión inicial la podían seguir metiendo en otra de las múltiples patas que ofrece la bicicleta financiera.

Lo curioso es que la viveza permitió encontrarle esta vuelta al control cambiario impuesto por el Gobierno en tiempo récord, pero no somos capaces de encontrarle la vuelta definitiva a los problemas de la macroeconomía. Claro, es más facil así, y gracias a estos movimientos hay un sector que no tiene que hacer ningún sacrificio para seguir manteniendo su calidad de vida y sus beneficios.

Sin embargo, en el fondo cada una de estas operaciones afectan las reservas del Banco Central y hacen -de una u otra manera- que el dinero que pedimos prestado al FMI se siga tirando en la famosa bicicleta y aún no tengamos la certeza cómo se va a pagar cuando lleguen a cobrarlo.

Además, estamos hablando de un pocos porque no todos se pueden subir a la bicicleta, diría que muy pocas personas en un país de más de 40 millones de habitantes.

La mayoría de los habitantes del país no tienen acceso a hacer "rulos" o subirse a la bicicleta, por lo que en el fondo el beneficio de algunos pocos y la viveza lo que hacen es profundizar una crisis que terminan pagando los que se quedan afuera de la fiestita financiera.

Sería bueno que esa misma "chispa", "rapidez" e inteligencia se pusiera a disposición de la búsqueda de soluciones. Ojalá seamos menos vivos, más conscientes y solidarios. No es ilegal, ¿pero es lo correcto en este momento?

¿Querés recibir notificaciones de alertas?