Una Vendimia gris, pero con algunas sorpresas

Una Vendimia gris, pero con algunas sorpresas

La Fiesta estuvo lejos del brillo político nacional que supo tener otros años y Mauricio Macri la vació de funcionarios. Pero la dirigencia local aportó lo suyo: Cornejo sale a disputarle el poder a De Marchi en Luján con  la candidatura de Martín Kerchner y los intendentes del PJ van a fondo en la pelea por las reelecciones indefinidas. La sugestiva y silenciosa presencia de Emilio Monzó.

Nadie esperaba que fuera tan deslucida desde lo político. Aunque en los días previos ya se veía venir que esta Vendimia no iba a tener el brillo de otras épocas. El día gris y frío aportó lo suyo también. Pero lo notable estuvo en la ausencia de figuras nacionales de peso, que años anteriores llevaban, por estos días de marzo, al tradicional festejo mendocino hasta la tapa de todos los diarios de Buenos Aires.

El gobierno de Mauricio Macri prácticamente vació de funcionarios la celebración máxima de Mendoza y lejos estuvieron aquellas visitas de 2016 y 2017 cuando la cantidad de delegados de la Casa Rosada se contaban de a veinte para estas ocasiones.  Por supuesto que tuvo que venir Luis Miguel Etchvere, el secretario de Agroindustria, quien debió soportar estotico el duro reclamo del sector vitivinícola que, como pocas veces, descargó críticas por lo que les está pasando.

Luis Miguel Etchevehere

“La situación es inaguantable”, recriminó el presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina, Ángel Leotta, quien se ocupó de enumerar uno a uno los problemas que arrancaron por la inflación, siguieron por las trabas a las exportaciones, pasaron por supuesto por el estancamiento de la economía y terminaron con un pataleo fuerte por la presión impositiva.

“No estamos cómodos con las retenciones, fue una necesidad. Es un pésimo impuesto que se va a terminar. El año que viene se termina”, fue la promesa que atinó a soltar el funcionario.

Pero lo poco que vino de afuera, fue compensado por todo lo que pasó puertas adentro. El marco de la Vendimia sirvió para confirmar que los cuatro intendentes del PJ que están en conflicto judicial por el límite a las reelecciones indefinidas (Emir Félix, Martín Aveiro, Roberto Righi y Jorge Omar Giménez) finalmente se inscribieron como candidatos y que se jugarán a suerte y verdad (en la Justicia) su futuro político.

En Tunuyán, casi no existen chances de que gane el radicalismo. En Lavalle, ocurre lo mismo y en San Martín el Gobierno entiende que puede dar la pelea. Pero todo lo que importa para Alfredo Cornejo es ganar en San Rafael, sabiendo que allí no será sencillo para el oficialismo provincial una victoria.

Félix se encontró con la sorpresa en pleno Carrusel: la candidatura de Alejandro Cazabán para intendente de ese departamento, cobijado por el Frente Renovador de Guillermo Pereyra y con una postualición que disputará por afuera de las filas del PJ.

Emir Félix cuestionó a Cornejo.

El sanrafaelino no dudó mucho, cuando se enteró que el exsecretario de la Gobernación de Celso Jaque volvía al ruedo, en encarar a un funcionario de Cornejo para decirle: “Fueron ustedes, fueron ustedes”.

Uno de los intendentes en disputa, Giménez, era quien más dudas tenía de volver a presentarse y barajó la alternativa de inscribirse como primer candidato a concejal. Pero decidió cerrar filas con sus compañeros de batalla judicial. “A mí no me va a sacar Cornejo a los bolsazos”, dijo, y se inscribió como el resto para competir en las internas departamentales que se harán el 28 de abril.

¿Llegarán a la elección general de junio como candidatos? Nadie puede aseverarlo. Ni ellos mismos. Todo dependerá de lo que resuelva la Suprema Corte, si es que llega con los tiempos, antes de esa fecha clave.

Ahora bien. Si hubo un sorprendido por demás en las terrazas del Hotel Hyatt, ese fue Omar De Marchi.

El intendente de Luján no se esperaba ni que se lo anunciaran por estos días y menos esperaba que el nombre que el Gobierno lanzó como candidato en ese departamento fuera el de MartínKerchner.

-Estuvimos juntos anoche y no me dijiste nada…, le recriminó De Marchi a Rodolfo Suárez.

-Vos dijiste hace un año que el mejor candidato era yo. Y tampoco dije nada, ironizó como respuesta el intendente de Capital.

El lanzamiento de la figura del ministro de Producción es la confirmación para Cornejo y para Suárez de que De Marchi no se bajará de su candidatura y que irá a la PASO. Y lo que pasó fue la respuesta política a ese convencimiento.

Abed y Suarez

Cornejo sale a disputar el poder en Luján, cuando De Marchi aspiraba a dejar en el sillón de la comuna y sin sobresaltos a Sebastián Bragagnolo, uno de sus laderos.

Tampoco tuve el lustre de otras Vendimias la presencia de Juan Manuel Urtubey. El gobernador de Salta es un abonado para esta fecha y supo juntar antes, en reuniones reservadas que organiza en el Hyatt, mucho más referentes del PJ de los que consiguió convocar este sábado.

Una parte del peronismo mendocino apostó en su momento a la candidatura del gobernador salteño, pero ese respaldo ahora se trasladó hacia otros nombres, como Roberto Lavagna. Y, por supuesto, que todos están expectantes a las decisiones que tome Cristina Kirchner.

Por ahí anduvo Rodolfo Gabrielli, el exgobernador, preanunciando el lanzamiento de una línea interna que no se sabe si lo llevará a una candidatura. Lo que sí, el “Rolo” buscó durante un rato del Agasajo Vendimial el contacto con De Marchi para llevarle una propuesta particular: armar un acuerdo programático para cumplirlo en caso de que cualquiera de los dos llegue a la gobernación.

La presencia de Emilio Monzó fue quizás lo más destacable entre tanta chatura. Pero lo notable fue el silencio del presidente de la Cámara de Diputados, quien se autoimpuso no emitir palabra ante los medios durante las horas que duró su visita.

Monzó es uno de los dirigentes de Cambiemos que está tratando de articular con Alfredo Cornejo una estrategia para las próximas elecciones (en ese juego también está el ministro del Interior, Rogelio Frigerio) y cerró la boca en Mendoza consciente de su situación: la relación entre Monzó y Macri está a esta altura más que deteriorada y el cuadro se agravó bastante en los últimos días cuando un alfil suyo en Diputados, Nicolás Masot, el jefe de la bancada del PRO, fue señalado como uno de los que avaló la interna de los radicales en Córdoba que tiene a la coalición oficialista en vilo.

Hyatt palco sociales Vendimia

En realidad, hoy por hoy, Cornejo no tiene la cabeza en otra cosa. El gobernador estará este lunes participando de la mesa nacional de Cambiemos en Buenos Aires, en dónde se intentará frenar la ruptura cordobesa. Como presidente del Comité Nacional de la UCR el mendocino está haciendo equilibrio para que la sangre no llegue al río, pero también ya se subió a una apuesta personal: Cornejo trabaja hoy por mantener la estabilidad de Cambiemos, pero con la mente puesta en empezar a construir poder a partir de 2020 para explorar su propia aventura presidencial.

¿Querés recibir notificaciones de alertas?