Fuera de la grieta, los jubilados pierden una vez más

Fuera de la grieta, los jubilados pierden una vez más

Siempre lejos de cobrar haberes dignos, ahora la Ley de Solidaridad Social establece que no se les actualizarán sus ingresos por seis meses + Funcionarios y miembros de la familia judicial quedan excluidos del freezamiento + Bajar los sueldos de legisladores y políticos varios no está en la agenda.

Rubén Valle

Rubén Valle

[ Maridaje /  Musicaliza esta columna Daniel Herskedal con Eternal Sunshine Creates a Desert ]

 

Se juegue como se juegue en la política argentina, gobierne quien gobierne, algo se mantiene inalterable con el paso de los años: los jubilados serán siempre los que pierden. Mejor dicho, los que más pierden. Incluso hasta cuando se presentan a la contienda electoral, como le ocurrió en las PASO de este año al Partido de los Jubilados en Mendoza, el resultado les es adverso.   

No hay dudas de que el desmadre económico del país amerita un urgente recalculando, pero más ajuste para los eternos ajustados es como mucho, ¿no? Históricamente castigados, resultan un blanco fácil para la clase política que avanza sobre ellos con la tranquilidad de que no ofrecerán resistencia. Esto, aunque haya veteranos dirigentes que destacan por su vigorosa y constante lucha en defensa de los derechos de la tercera edad.  

Aunque la Organización Mundial de la Salud nos asegure que en Argentina la expectativa de vida es de 74/80 años, todo está dispuesto para que a buena parte de los 5.723.352 de jubilados (dato de Anses, a marzo de este año) les resulte muy complicado llegar dignamente a esa línea de tiempo ideal.  

La aprobación de Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva viene a aportar otra palada de tierra sobre la castigada clase pasiva ya que entre sus principales puntos dispone la suspensión por 180 días de la actualización salarial de los jubilados. Si se dispone un aumento, se concretará por decreto.  

Medida que no incluye -suelen alarmas- a expresidentes, jueces y fiscales, docentes, científicos, ministros, senadores y diputados. Medida que claramente da de lleno en quienes cobran la mínima ($14.000).

Un reciente informe del Observatorio del Centro de Profesionales Farmacéuticos Argentinos (Ceprofar) confirma que en los últimos cuatro años los principales medicamentos aumentaron en promedio el 444%, es decir más del doble de las jubilaciones en igual período. Entre 2018 y 2019 se vendieron 80 millones de unidades menos. Muchos de ellos quedaron fuera del radar de nuestros viejos, independientemente de los que les corresponden por ser afiliados a Pami. Y así, podríamos ir rubro por rubro para confirmar quiénes figuran a la cabeza de los más damnificados.

Salvo que alguien lograra hacer realidad la fantasía de Cocoon, aquella película de los años 80 en que un grupo de ancianos encontraba accidentalmente una pileta que los rejuvenecía, todo indica que -al menos en este país- seguirán siendo los hijos los encargados de tapar los profundos agujeros que el ingrato sistema social deja en la vida de sus padres. Como tantas palabras que se han vaciado de sentido en estos tiempos, solidaridad es una de las principales. 

 

#ElResaltador

Somos eso: animales tecnológicos

  • "Vivimos en una sociedad fascinada por la tecnología, que piensa en ella como si se tratara de un ente autónomo que evoluciona al margen de nuestra voluntad. No existe tal riesgo. Sí, en cambio, de que haya ganadores y perdedores del desarrollo tecnológico. Algo que, por cierto, ya ocurre. Sucede entre productores y consumidores. Consumimos tecnología sin tener capacidad de decisión, o muy poca, sobre cómo lo hacemos y sus consecuencias... No podemos no ser animales tecnológicos. Sería rebelarse contra nuestra naturaleza. Somos eso. Sin embargo, necesitamos debatir para qué queremos la tecnología o qué implicaciones tiene su uso. Este tema debería estar en la agenda política".

{ Ricardo Alonso Maturana, filósofo y sociólogo español, en Retina 

#Solapa  

Historia de la clase media argentina. Apogeo y decadencia de una ilusión, de Ezequiel Adamovsky (Planeta, 560 páginas, $1.100)

  • Este libro cuenta la historia del surgimiento y la evolución de esa identidad de clase media, y del modo en que ella afectó y afecta las vidas de todos los que vivimos en este país. Se trata de la primera historia de la clase media argentina. Hasta hoy nadie le había dedicado un trabajo tan exhaustivo, que diera cuenta de sus contradicciones y desmitificara las ideas erradas que circulan acerca de su conformación y sus momentos de auge y declive. Durante una década, Ezequiel Adamovsky (Buenos Aires, 1971) realizó una profunda y documentada investigación que amerita un público lector lo más amplio posible.

#Tuiteado

 

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