Opinión
Quién generó más pobres, una discusión miserable
La política tiene miserias, porque está hecha por nosotros; por lo que somos. Pero en la arena donde se discute el poder, esas miserias se potencian.
La semana pasada hubo una discusión vergonzante entre los que gobernaron el país durante 12 años y quienes lo hacen ahora: quién generó más pobreza; una especia de campeonato. Claro, se trataba de una discusión en abstracto; en base a números y sin derecho a participar por parte de los aludidos por el tema.
El detonante fue el informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina, un programa de estudio de la realidad social que impulsa la Universidad Católica Argentina y que tiene varias virtudes: metodología, sistematicidad, es imparcial y creíble. Ese estudio indicó que este año hubo 1,4 millones de personas que pasaron a ser "pobres" porque perdieron poder adquisitivo. Es decir, sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos necesarios para mantener un hogar. Siguiendo la misma línea de medir la pobreza por el nivel de ingresos, el 32,6% de los argentinos están en esa condición, cuando a fines del año pasado era el 29%. La respuesta política era obvia. Macri y sus políticas generaron más pobreza; algo que es verdad. En el informe de la UCA explican que muchas de las medidas "correctivas" del Gobierno generaron nuevos pobres y que algunas de las políticas paliativas se ejecutaron de manera tardía.
Pero quienes buscaron hacer uso político de esos datos no leyeron el informe completo, pues el texto es mucho más profundo y deja al desnudo no solo a los discursos de Macri, sino también que le saca maquillaje al discurso de la "década ganada". Es allí donde entra en juego otras formas de medir las condiciones sociales de la comunidad más allá del ingreso. Y se habla de posibilidad o no de desarrollo.
Pues entonces todos los gobiernos están aplazados: más de la mitad de la población de Argentina tiene al menos una carencia básica. A fines del año pasado el 48% de los hogares urbanos del país y el 54% de la población se encontraba afectado por al menos una de las formas que adopta la pobreza estructural: inseguridad alimentaria (15%), tenencia irregular o vivienda precaria (22%), falta de acceso a la red de agua corriente y servicios sanitarios (17%), padecimiento de enfermedades crónicas sin cobertura médica (20%), exclusión de la seguridad social (25%) o exclusión educativa (20%). Ese diagnóstico no le conviene a nadie y por eso no se difunde. "Este cuadro estructural de exclusión social no tiene como principal fuente la herencia recibida, sino que constituye el resultado de una acumulación de varias décadas de desaciertos, incapacidades y descompromisos dirigenciales", concluye el informe de la UCA. "Más allá de los aciertos y las conquistas logradas en materia de seguridad social, no es posible ignorar los graves errores cometidos en materia de política socioeconómica durante los últimos años. Tampoco pueden ignorarse los costos sociales que están generando las medidas de ajuste implementadas durante estos últimos meses, más allá de los importantes esfuerzos compensatorios implementados", explican.
A lo largo de la historia política las familiar que viven en la pobreza han tenido dos focos distintos de atención. Los partidos populares los usaron y los conservadores los ingnoraron. Para unos son un capital político y para los otros un estorbo. A la vista está que ninguno logró, quizá porque no lo tuvo como objetivo, quebrar la pobreza estructural de millones de argentinos. Lo dice el estudio de la UCA: muchachos, no se peleen. Perdieron todos.
