Opinión
Cornejo y las no tan pavadas de Mario Díaz
Desde siempre personal policial ha estado incurso en prácticas non sanctas de distinto calibre.
Pero también desde siempre la impunidad de la que han gozado, ha estado vinculada a complicidades políticas. Al menos por omisión. En particular de los Gobernadores; jefes de la milicia. Y la de funcionarios del poder judicial y de legisladores
Aunque el espíritu de cuerpo de la "familia policial" rayano con lo mafioso (del que no están al margen amenazas y chantajes) ha hecho lo suyo.
Los antecedentes de Cornejo-Cobos y sus asociaciones con agencias privadas de seguridad (lo peor de la policía) para "combatir el delito", no auguraban expectativas positivas
Sin embargo las serias irregularidades que comprometen hoy a personal policial superior, encontrarían al Gobernador con una firme actitud orientada a castigar los delitos. Incluidos los de su primo Neila.
No casualmente entonces, un legislador del Frente para Victoria, Mario Díaz, presidente de la Comisión Bilateral, en consonancia con la predica nacional de los K., ha salido a justificar inconductas con el cuento de la persecución política. Que sin duda han tenido un “paraguas” durante la gestiones Aranda y Comperatore. La que nos ocupa y otras que se irán ventilando.
Más aún. Esta enojado porque se “dio a conocer la situación antes de un dictamen judicial”.
En buena hora que la prensa haya amplificado la situación.
Cuando a un ladrón funcionario público se lo encuentra con las manos en la masa, se lo echa administrativamente y su causa se lleva a la justicia.
El procedimiento del legislador es otro: esconder la mugre bajo la alfombra y esperar que el paso del tiempo y las influencias en la justicia, posibiliten que todo termine en la nada. Como casi siempre ha ocurrido.
Otros “vientos”, otros tiempos y otras perspectivas: en la medida que se combata sin cuartel la corrupción de los funcionarios policiales y públicos. El peor de los delitos pues se cometen contra todos.
