Mendoza pierde una de sus principales espadas jurídicas
Sobre el despido de Pedro García Espetxe de la Fiscalía de Estado, la primera consideración que puedo hacer es que Mendoza ha perdido una de las principales espadas jurídicas con las que contaba.
A García Espetxe lo conozco desde hace más de 25 años. Pude compartir con él trabajo cuando estaba en Fiscalía de Estado y yo me desempeñaba en Asesoría de Gobierno como abogado de planta, durante 14 años.
La verdad es que es un hombre con muchísima pluma, capacidad y experiencia y su despido, indudablemente, significa una pérdida para la provincia; sobre todo en cuanto a su capacidad defensiva de los intereses de la provincia en todos los conflictos judiciales en los que ha intervenido.
Lo más notable es que García Espetxe ha sobrevivido a cinco gobernadores de distinto signo político. Eso denota que siempre ha sido prudente, independiente e idóneo; por eso mismo es una pérdida... porque es una persona de una honestidad puesta a prueba.
De hecho, jamás he escuchado una crítica para con su trayectoria. Conozco la opinión de los colegas de la calle y nadie ha podido poner nunca un manto de sospecha sobre su trabajo profesional.
En este sentido, lamento mucho la decisión del doctor Simón quien es una persona capaz e inteligente que junto con Eliseo Vidart hacen un tándem muy importante enfocado en la defensa de los intereses de la provincia.
Si bien está dentro de la facultad de Simón el hecho de haberlo corrido del cargo; su decisión sorprende por las características personales de García Espetxe.
Sobre la nota que escribió para Los Andes, hay que decir que García Espetxe siempre ha sido muy crítico, pero de ninguna manera su forma tiene que afectar porque, en efecto, forma parte de las reglas de la república y de la democracia que tenemos que cuidar entre todos.
En definitiva, uno tiene que aceptar la decisión de Simón porque está dentro de sus facultades pero es una decisión que no agrada.
Finalmente, hay que agregar que este caso nos lleva a reflexionar sobre la naturaleza del cargo (fuera de nivel y político que ocupaba García Espetxe) y pienso que sería oportuno debatir si debería ser un cargo que se ocupe por concurso y que tenga otro tipo de estabilidad porque el cargo más político es, en todo caso, el del propio fiscal de Estado que tiene un tamiz propuesto por el Ejecutivo y pasa por el Senado; pero, el del Director de Asuntos Judiciales es más bien técnico.
Así las cosas, la provincia pierde hoy una de sus principales espadas jurídicas. Es una pena para todos los mendocinos y es la opinión de los colegas que recojo en la calle.
* Candidato a presidente del Colegio de Abogados de Mendoza. Abogado de Asesoría de Gobierno entre 1991 y 2003. Vicepresidente del Colegio entre 2008 a 2010 y a cargo de la presidencia entre 2010/2011.
