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Opinión

La doble moral como política de Estado

Prometer y no cumplir. Acusar de desestabilizador a los opositores. En los manuales del gobierno nacional hay una continuidadmuy significativa y lamentable, del Presidente Macri con sus antecesores los K: la doble moral.

 El Kirchnerismo gobernó el país con amplias facultades durante 12 años, y no modificó las escalas del Impuesto a las Ganancias, ni la estructura general del esquema impositivo (regresivo) de los años ´90. El oportunismo actual del FPV, de salir a defender el proyecto de reducción, es consecuencia de la condena que muchos ciudadanos continúan haciendo sobre la anterior gestión (y sus dirigentes), y las oportunidades desperdiciadas durante los años de crecimiento económico. Buscan lavarse la cara, como si el Pueblo no tuviera memoria.

En los hechos, el gobierno de Cristina les cobró cuantiosos impuestos (vía Ganancias o vía Inflación) a los trabajadores. El segundo que más creció en la recaudación durante la última década (detrás del IVA) fue Ganancias, y principalmente en la Cuarta Categoría, que es la que afecta directamente a los asalariados. En una actitud similar a la de estos días del Presidente, CFK acusaba de "desestabilizadores" o "irresponsables" ante cada reclamo, presentación de proyecto o movilización, a los gremios y movimientos sociales.

Alguna vez un ex-Presidente (tocar madera) dijo: "si decía lo que iba a hacer no me votaba nadie". Circula por las redes un spot de campaña de Macridonde promete eliminar el impuesto a las ganancias para los trabajadores.El Presidenteaprietacon el presupuesto a las provincias (al mejor estilo K), acusandoa sus opositores por desfinanciar las arcas nacionales. Esto último es falso, ya que el proyecto aprobado en Diputados por la oposición prevé impuestos para el Juego, la Renta Financiera y la Minería, entro otros, que compensan mayoritariamente su impacto.

En la doble vara de Macri, eliminarle carga impositiva a los trabajadores es desfinanciar al estado (lo cual es relativo, ya que esos recursos regresan al fisco vía consumo). En cambio, no hubo ningún "escándalo"cuando eliminó de un plumazo las Retenciones a los Granos y la Minería (con un costo fiscal aproximado de $ 65 Mil Millones), aún sabiendo que la inmensa mayoría de los recursos de los grandes grupos económicos se van del país.Esa política profundizó el déficit fiscal heredado de los K, aunque parece que el Presidente quiere cargar únicamente el "esfuerzo" para reducirlo a la clase media y los trabajadores (gran parte de quienes votaron y confiaron en él).

No debemos permitir que nos extorsionenlas supuestas "buenas intenciones" de un gobierno nacional qué, amparado en el desastre económico y la mala imagen del Kirchnerismo, continúa concentrando la riqueza, generando pobreza y exclusión. Hay que reordenar el sistema impositivo transformándolo en progresivo, cobrando como corresponde, más impuestos a quienes más tienen.

Es tiempo de cambiar las reglas de juego y de acabar con el doble estándar de prometer y no cumplir, de "jugar" a roles distintos según se esté en la oposición o en el gobierno. Un proyecto de país serio implica revalorizar la política, en un sentido progresista, honesto y transparente, como elemento de transformación positiva de las grandes mayorías de la sociedad.