Opinión
El pretendido adiós del Tribunal de Apelación Fiscal de Mendoza
Tengo gran preocupación por el tema de que el Poder Ejecutivo de la provincia de Mendoza; hablamos del Gobernador Cornejo, su Ministro de Economía, el titular de la A.T.M. Agencia Tributaria Mendoza (Ex Dirección de Rentas), en su afán recaudatorio y de acumular poder han resuelto, la desaparición del Tribunal de Apelación Fiscal. En la lectura de las noticias, se nota la vehemencia con que pretenden imponer la desaparición del Tribunal. Mi preocupación es "la anomia", de aquellos que pueden pegar el grito en el cielo; y hablo especialmente de: "Los Intendentes" y de los "legisladores"; de todos los colores. Sobre todo; porque el tema no es patrimonio de Peronistas y/o radicales; es un tema del acceso a la Justicia (En este caso administrativa), que tenemos los Ciudadanos. Y en esto de batallar por el sostenimiento del Tribunal es una cuestión de Estado; que nos involucra como ciudadanos.
No se está negociando sobre un tema presupuestario; tanto para vos, tanto para mí; se está imponiendo, la intromisión y el abuso sobre derechos que tenemos los ciudadanos; sobre un órgano, que aunque intrascendente para muchos; de vital importancia como "Ente de control".
Para ejemplificar algunos de los perjuicios que tendríamos como ciudadanos: Sí el Director de la A.T.M. resolviera valuar mi propiedad conforme un criterio arbitrario, que socava mi patrimonio; existiendo el Tribunal de Apelación Fiscal, apenas tomo conocimiento, puedo plantear un recurso administrativo (sin costo y sin necesidad de patrocinio letrado), con el objetivo de que se revea la decisión; participando en la actuación la Fiscalía de Estado, con la garantía de poder incluso pedir revisión al Gobernador, a través del recurso jerárquico. Sí prosperara, el proyecto del Poder ejecutivo, al dejar de existir el Tribunal de Apelación Fiscal; el único recurso viable que nos queda como ciudadanos es la Acción Procesal Administrativa; como único remedio de apelación; para lo cual tengo dos costos: Uno, contratar un Abogado especialista en la materia (Honorarios); y pagar el importe nominal de lo pretendido por el Director de la A.T.M. (pague y después reclame o patalee; primero, pague).
Recién ahí se podrá rever el tema del abuso impuesto por el funcionario de recaudación. El paralelo hecho en los dos párrafos anteriores; es la manifestación clara, de la importancia, a través de la cual los "Legisladores", cualquiera fuere el color político deben comprender.
No están negociando sobre "engaña pichanga"; están negociando sobre derechos que los ciudadanos tenemos reconocidos; y que no pueden volver hacia atrás, por el solo afán recaudatorio y de acumulación de poder. ¡Escúchennos señores senadores y diputados!
