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Opinión

Femicidios: hora de que el tema sea tomado en serio

Foto: Jose López
Foto: Jose López

Ya no queda más tiempo para voluntarismos. Once mujeres muertas, ocho de ellas madres. Se triplicaron en cuatro días las denuncias por violencia de género. Lapidariamente se transformó este drama, más temprano que tarde, en una epidemia. Mendoza es noticia.

En miles de casas "amuralladas" por el espanto, los abusadores son impunes. Allí el brazo de la justicia no los alcanza. ¿Debemos seguir soportando esta tragedia?.

Los encargados y principales responsables de la inseguridad están nuevamente desorientados. Que esperaban?, acaso que Mendoza no muestre su lado más pérfido y lamentable: definirse en esta materia como una Ciudad machista y retrógrada. Resultados a la vista.

El nefasto discurso machista deambula como un fantasma en muchos organismos del poder público. En toda la historia no hay ninguna mujer que sea jefa de policía, ninguna gobernadora ni presidenta de la Corte. Recuerdo que hace muy poco tiempo llegó por una actitud más que valiente la primera jueza penal de cámara por concurso: Laura Gil de Chales.

Llo más lamentable es que no hay personas en la Provincia real, eficaz y sólidamente formada en prevención y represión en violencia de género.

En perversa actitud ciertos padres o novios, graduados en la escuela del terror y del chantaje asumen personalidades psicopáticas, exaltando su prevalencia. Con marcado manejo de la manipulación acorralan a sus víctimas hasta dejarlas sin libertad... sin elección... sin esperanza. Resulta entonces, que la violencia intrafamiliar es siempre asimétrica: hombre contra mujer y adulto contra niño. "Malas noticias, tristes presagios" dirá el columnista Abrego en su opinión dominical en Los Andes.

Es posible que nadie haya escuchado el "grito silencioso" de Ayelén?. NO.

Su pedido fue escuchado pero no atendido. No comprendido. "Son campanas de palo las razones de los pobres", rezaba el Martín Fierro.

Hubo una alta probabilidad de evitar el resultado muerte con una medida firme, eficaz comprometida y humana del órgano judicial. Ya es tarde.

Es mucho lo que se ha escrito y dicho en la materia. También es justo aceptar que los protocolos -si se cumplen- son herramientas eficientes. Una idea que podría ser práctica a mi juicio, sería que el titular del Ministerio Público dicte una resolución de carácter obligatorio que conmine a los fiscales a que cumplan a rajatablas la Convención Belém do Pará, las normas de Brasilia y el fallo Góngora de la Corte de la Nación. Entonces ante una situación de violencia de género grave - en la especie con abuso sexual intrafamiliar-, cumplidos los protocolos, se pida la detención del agresor. Delito, situación, víctima, prevalencia, etc. serán pautas a considerar seguramente por los Tribunales de Garantías y nuestra Corte que tiene mucho para decir al respecto fije definitivamente un criterio.

Los fiscales mendocinos no siempre han correspondido las directrices del Fiscal General. Aunque el tema sea opinable, no es sano que esto ocurra. En consecuencia creo que la propuesta se complementa con un "plenario" donde todos los Fiscales puedan consensuar un criterio uniforme en la lucha contra el delito. La policía debería replicar esta "reunión" y capacitar a sus integrantes aún más.

Este sería un correcto mensaje a la sociedad y a las propias víctimas que el problema se está tomando en serio.

Intertanto la víctima sigue inmersa en un calvario de dolor y la "epidemia" pulula en la calle.

Tomemos el problema en serio.

Dr. Carlos Parma