Opinión
Atrasando
Esta semana se conoció la noticia de que en Europa se prepara una gran reunión de dirigentes políticos e intelectuales para plantear alternativas a las políticas de ajuste y austeridad de los gobiernos y la Troika (Unión Europea, Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional).
Lo novedoso es que por un lado, se plantea una alternativa concreta, un Plan B, y se trasciende o se intenta trascender la mera indignación. Por otro lado, se trata de exponentes con poder, entre ellos varios intendentes, como Ada Colau, alcaldesa de Barcelona y José María González, alcalde de Cádiz. También están en este grupo el semiólogo y politólogo norteamericano Noam Chomsky, la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana Mónica Oltra, y los griegos Yanis Varoufakis y Zoe Konstantopoulou (ex ministro de Economía y presidenta del Congreso respectivamente). Entre otros.
Estos representantes de sectores académicos y políticos se reunirán en Madrid los próximos 19, 20 y 21 de febrero, para trabajar en planes alternativos a las políticas económicas que han llevado a Europa a una de las crisis financiera, económica, política, social y moral más grandes de la historia.
Mientras tanto, el presidente Mauricio Macri, junto con Sergio Massa del Frente Renovador, están viajando de la mano a lucirse en el Foro de Davos, donde se pavonean los poderosos de la tierra, es decir, justamente los que vienen llevando al mundo a ese callejón sin salida de desindustrialización, desocupación, pobreza y muerte. Coherente con el plan económico que ya se ha puesto en marcha en la Argentina y que ya tiene a miles y miles de compatriotas como flamantes desocupados y desesperados. Pero lo que quizá sea tan grave como lo primero es que quien se autopostula para encabezar el peronismo y la oposición no se diferencia en nada del presidente antinacional y antipopular que supimos conseguir.
Así las cosas, mientras el mundo intenta buscar alternativas al Consenso de Washington, en la Argentina nuestros dirigentes y gobernantes nos entregan atados de pies y manos a los buitres y a los leones del verdadero imperio: el poder financiero internacional.