Opinión
Una Conadep de la administración
En Mendoza pasan los gobiernos y nunca sabemos muy bien en qué estado nos dejan el Estado, lo cual es uno de nuestros problemas principales. Tendríamos que encontrar una manera de que alguien, con legitimidad, registre cómo quedó el rancho después de que se fue cada uno, porque si no se la pasan echándose la culpa entre ellos y nunca sabemos quién fue el más responsable o irresponsable. Lo único que sabemos es que estamos llenos de empleados.
Habría que reunir, por ejemplo, a las universidades, y establecer un monitoreo de cómo quedan las cuentas públicas después de cada gobierno. Y sería bueno que se editara un informe confiable, aunque sea para que los ciudadanos sepamos quién fue quién, o que podamos interrogarlos con números serios si piensan volver a postularse.
Está claro que eso sería no vinculante, y que sus efectos políticos tal vez sean de impacto muy corto. Pero por lo menos podríamos tener algo, algo de lo cual agarrarnos ante la desesperación de ver que cada vez tenemos un Estado más bobo, más grandote y más inútil, que emplea a muchísima gente y después es incapaz de cumplir con los servicios mínimos.
En las últimas semanas estamos viendo un festival de cosas que no condicen con una administración seria. Y está bueno recordar que los administrados somos nosotros. De pronto Mendoza se ha perdido 126 millones de pesos porque se le perdonó una deuda a YPF. Uno puede preguntarse por qué. O asistimos a un festival de nombramientos, ratificado cada mañana por el Boletín Oficial. O resulta que las cámaras de seguridad del Malvinas no graban cuando hay incidentes, o sea que están ahí para gastar plata, inútiles, improductivas.
En algunos círculos financieros se baraja que el déficit que dejará el gobierno será finalmente de unos $ 5.700 millones, un cálculo al que hasta ahora no se había llegado. Y eso que en estos años hubo presupuestos record con unas realizaciones muy modestas. ¿Adónde se fue toda esa plata?
Sólo para empezar a saber cómo nos gobiernan los que nos gobiernan, sería bueno tener una especie de Conadep de la administración. Un estudio serio, con gente creíble (que seguro la hay en el mundo académico) que nos explique por qué estamos tan mal cuando han gastado tanta plata. Sólo para saber quién es quién y para tener una referencia la próxima vez que nos pidan que los votemos.
Y quizás, con suerte, para que algún fiscal o legislador haga el trabajo de investigar cómo se esfumaron tantos millones, que hubieran servido para que muchos mendocinos vivieran bastante mejor.