Opinión
Abuelas: la incansable lucha
La semana mendocina tuvo un remezón particular. No hablemos de sismo ni de terremoto ni de uno que otro hecho de violencia impactante. Eso, generalmente pasa todas las semanas, lamentablemente. Se mueve el piso cerca o lejos y aquí se nota, por la falla donde estamos montados. La seguridad, bueno. Es un tema que sigue en la palestra día a día. Irresoluble de un día para la noche, para cualquier gobierno. Ahí apuntan opositores y medios, a lo irresoluble de un día para la noche.
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Igual, ha de haber una política en el tema que se plantee seriamente.Que haya más industria nacional es que haya más trabajo, que haya más planes sociales, más oportunidades, en definitiva más inclusión. Va por ahí el tema. Por ahora, es más que preocupante, sí. Y más aún cuando de la mano de los discursos de mano dura viene la estigmatización. Eso es lo más irresoluble. El dedo que acusa al pobre como al salvaje ladrón por naturaleza social.
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Pero no. Lo más importante, quizás del año, sucedido en la provincia, esla recuperación de la nieta de María Domínguez, una de las abuelas de los jueves. María: ¿cuándo ibas a imaginar que este setiembre te iba a regalar esta noticia? Sé que las vísceras, y el corazón sobre todo, no le dan tregua a la resignación. Lo han demostrado las madres y las abuelas de la plaza. Y se dio María, se te dio y se le dio a todo el pueblo.
La recuperación de la nieta 117 en el país. Fortísimo. Eso merece alegría, lágrimas, abrazos y sobre todo, continuar con la lucha incansable. ¡Qué ejemplo!: en el marco de la legalidad y no en el del odio la buscaron. Y así la encontraron. No anduvieron pidiendo cortar la cabeza de nadie ni formar ningún comando de recuperación justiciero. No. Apelaron a los juicios por la memoria, la verdad y la justicia, a la comunicación y difusión, a la búsqueda desde el amor. Un ejemplo para los otros, los que piden que maten a los que roban y asesinan por dos pesos. Bien. Ése es el ejemplo. Estar esperando sin bajar la guardia en la pesquisa de los datos, mientras se busca.
Y a la lucha que encaran las Abuelas y las Madres por saber dónde, debemos decir: que es justamente en este proceso político de los últimos doce años que se pudo profundizar esa búsqueda, a través de los mecanismos institucionales y las campañas de comunicación oficiales. Y sí, valió la pena que en los entre tiempos de los partidos de fútbol para todos pasaran la comunicación sobre la búsqueda de abuelas. Valió la pena molestar un poquito a los que están tirados viendo un partido. Porque justamente, la aparición de la nieta de María no fue un hallazgo de un alquimista. Alguien denunció, o avisó. Ese alguien, es uno más de esta sociedad que seguramente, más allá de estar a favor o en contra de un gobierno, se comprometió y no calló. Dijo. Le pareció y lo dijo. Y de ahí, la cadena de mecanismos y dispositivos para que llegara el día.
Por eso no es una “noticia” en términos periodísticos, a secas. A cagar con eso. Es una conquista producto de la lucha incansable. Esa lucha que conmueve a cualquiera que tenga la mínima buena leche para reconocer que gracias a Néstor y Cristina, que le dieron la entidad que se merecía esa lucha, fuera posible encontrar a más nietos. ¿Cuántos faltan todavía?, muchos. ¿Cuántos no lo saben aún?, muchos. Por eso, la lucha incansable y sus resultados en estos años, da esperanza para la recuperación de los que nos faltan.
Yhay que decírselos clarito a todos los que se encarnizan con “los derechos humanos”: la causa de las abuelas y de las madres, es una causa popular. Inicialmente gestada por la valentía de un grupo de mujeres que empezaron a pedir por sus hijos y nietos desaparecidos, y luego tomada por el pueblo que la abrazó en el marco de un gobierno que tuvo los cojones y los ovarios para meterle voluntad política al tema, y proponerlo como Causa de Estado. Entonces, la recuperación de los nietos y las nietas es una Política de Estado en la Argentina, y da orgullo. Eso es lo que no se dice en los medios. Se da la noticia aséptica, porque los medios, lamentablemente, dan noticias de impacto. Bueno, el impacto no existe ni nos importa. Lo que existe es la recuperación de los nietos producto de una lucha incansable, la lucha de unas viejas que pueden llorar de felicidad por cada nieto nuevo recuperado.
Y sí, se los cuenta. 117. Vamos por más.

