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Opinión

Godoy Cruz: la campaña

"No resuelven lo que no les interesa resolver porque su ideología y plan de gobierno apuntan a otra cosa", dice Padilla sobre Cornejo y Tadeo.

 De la campaña del radicalismo en Godoy Cruz no quiero hablar demasiado. Las elecciones en esa comuna serán en noviembre, la última elección que movilizará a la gente a las urnas en Mendoza. Para esa fecha, habrá nuevo Presidente de la Nación y contados días para que asuma el actual Intendente de Godoy Cruz a su nuevo y ansiado cargo de Gobernador de la provincia. Por entonces, el mapa de la provincia y el país, se habrá diseñado y, en un abrir y cerrar de ojos, estaremos levantando las copas brindando por un año nuevo. Metafísicas del tiempo. Relojes apurados con aceite de citrino. En definitiva, las cuentas estarán hechas y, por una cuestión lúdica, los resultados podrán calcularse con un ábaco.

Reyes nuevos, caciques e indios. Dioses y demonios. La comarca tendrá sunuevo orden y el Tótem seguirá cumpliendo su función: ser el sustrato integrador; o, tal vez, haya que apelar al desorden para fundar el porvenir. ¿Ancestral? Nada…aquí no quedan los restos. En todo caso habrá piezas de un museo político donde se exhiban las batallas libradas a través de jirones de los trajes. La museología debería reparar alguna vez en ello. Hacer un Museo Político en Mendoza. Pasar a la cera a quienes trajeron a la provincia estos nuevos y edulcorados tiempos de micrófonos inalámbricos y gestos futuristas.

Decía que no iba a hablar de la campaña de los radicales en Godoy Cruz porque las cosas ya están dadas: toda la cartelería de las calles con las fotos de Alfredo Cornejo y Tadeo García Zalazar lo dicen por sí mismo, “buenas razones para seguir”. Punto final. La vaca atada a un poste de cemento en medio de la Plaza. De no mediar una especie de “inception”, los godoycruceños votarán mayoritaria y contundentemente por el candidato radical. Porque además, hay que decirlo, la gestión de los radicales allí, desde hace años, ha sido buena en términos generales. No resuelven lo que no les interesa resolver porque su ideología y plan de gobierno apuntan a otra cosa, y la mayoría lo que quiere es eso: que los barrios de los pobres estén en los márgenes Oeste y Este, que allí se las arreglen como puedan y, en todo caso, se maten entre ellos y la policía provincial.

La pequeña burguesía comercial, estatal y tibiamente industrial del departamento está conforme. Y el que está conforme no quiere cambiar nada, no se pregunta nada ni quiere más que el confort de la medianía. Lo sublime doméstico. Total, los problemas y vaivenes de la economía tienen que ver con la Nación y la Provincia, y no con el municipio. Ese es el pensamiento, y la respuesta en las urnas es el radicalismo al poder.

El tema es preguntarse, y aquí sí quiero meterme un poquito más, qué es el peronismo en Godoy Cruz. De qué espesura está hecho. Angosto, dividido hasta antes de ayer. Olvidado, negado, echado a rodar con lo puesto. Así se ha movido en todos estos años desde que Montemayor dejara la comandancia de la comuna. Quedó liquidado. Y nunca se recuperó jamás. En cierta medida, el PJ le entregó hace años el departamento de Godoy Cruz al radicalismo. Nunca construyó algo serio y sostenido. Quedaron los estoicos. Y los estoicos envejecieron en los bancos de la Plaza tirándoles miguitas de pan a las palomas. Otros, siguen en los cafés que la rodean. Otros, se casan en la Iglesia, y otros, entran y salen de la comisaría. Algunos comen en el mejor restaurante que tiene la zona céntrica: La Parrala. Y muchos, ya se murieron.

Desde hace unos años, la organización que más se abocó al terreno, ha sido La Cámpora. Otros también, amagando, empezando a construir allí. El ciurquismo. El MUP. La Cámpora y el ciurquismo son los que están jugando en el teatro de las presencias. Enemigos íntimos, hoy, Lucas Ilardo es el ungido por todos para poner la cara y sentar precedente. Cosas de la política. Según el tablero de ajedrez, allá sos peón y acá sos rey, en otro alfil, y en otro vetusta y cansada torre. La unidad del Godoy Cruz peronista incluye además al paquismo errante.
Todos unidos perderemos pero todos unidos estaremos”, imagino, como lema. La campaña. Las fotos en las calles. Ilardo solo con anteojos como un pibe recibido en Harvard y la consigna: “Ir más allá”. Ilardo solo en las fotos de la cartelería. ¿Y Cristina? Yo hubiera inundado Godoy Cruz con Ilardo y Cristina. Las agencias de publicidad sabrán, ellos siempre lo saben todo. Ganando o perdiendo lo saben todo. Porque además cobran igual. Y así las cosas. ¿Dónde el peronismo de los barrios de Godoy Cruz? De allí deberían salir los genuinos candidatos. De abajo. Desde abajo. Como nació el peronismo. De arriba, todo, se evapora rápidamente en el aire.