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Opinión

Tomba, tampoco es soplar y hacer estadios

¿El hincha está dispuesto a aguantar las consecuencias de construir un estadio de Primera División?
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Muchos hinchas de Godoy Cruz piden a gritos volver a jugar en el Feliciano Gambarte y es más que entendible, pero ¿están preparados para sufrir en otros aspectos?

Allá por 1993 uno pasaba por la puerta del estadio de Godoy Cruz y se respiraba ese olor a fútbol barrial inconfundible. Uno caminaba un sábado a la tarde por la calle Balcarce y decía: "claro, esto está así porque está jugando el Tomba".

Las cervezas y los cánticos algunas horas previas al partido, el asado en el barrio esperando la hora para ver al Tomba o el chori abajo del puente después de una hora y media de fútbol son postales inolvidables para el hincha genuino que hoy reclama a gritos volver a disfrutar de aquellas épocas.

Coincido y celebro esa necesidad porque Godoy Cruz ya no es aquel equipo humilde de barrio. Hoy estamos hablando de una institución que supo jugar la Copa Libertadores y representar a la provincia como nadie lo ha hecho. Es una necesidad no solo para el hincha sino que la institución en sí también lo necesita.

Lo que pide el simpatizante es volver a tener su identidad propia, sentirse nuevamente jugando en su casa y terminar con jugar “de prestado”.

Sin embargo y teniendo en cuenta la parte deportiva, no es lo mismo jugar por ejemplo contra Crucero del Norte o Banfield en el Malvinas que en el Gambarte. Primero porque, por poner un número, no es lo mismo 15 mil tipos en tu cancha que te gritan, te alientan y te presionan, a la misma cantidad de gente en un estadio mundialista.

Después si viene Boca o River, bueno ahí sí se trasladará el espectáculo al Malvinas Argentinas. Por capacidad, por seguridad, por recaudación y demás puntos que le convendrán al club en su momento.

Ahora, y teniendo en cuenta solamente la faceta deportiva, me pregunto: ¿el hincha está dispuesto a aguantar las consecuencias de construir un estadio de Primera División?

Digo esto porque seguramente la inversión no sea solo edilicia. Hoy las inmediaciones del estadio de Godoy Cruz no están a la altura de albergar esa cantidad de gente que mete el Tomba todos los fines de semana. No hay un estacionamiento acorde a las circunstancias, la inversión en seguridad será mayor y muchos vecinos de la zona se niegan a la reconstrucción de la cancha. Serán temas que deberá pensar muy bien la dirigencia, que dicho sea de paso no ha dado indicios de querer cumplir el sueño del hincha, que se desvive ladrillo a ladrillo para volver a su casa.

Dicho esto, mi consideración no pasa por temas políticos ni de logística, para ello están los dirigentes. Sino que mi pregunta para el hincha del Expreso va dirigida al ámbito deportivo.

Construir un estadio conlleva muchas veces a la debacle deportiva. Si uno se pone a pensar en el presupuesto que utilizó esta última dirigencia para mantener un equipo en Primera y que se den los resultados, mínimamente, no ha conformado al hincha.

Entonces, la construcción del Gambarte podría llegar a tener como resultado algún o algunos descensos de categoría. El hecho de que una dirigencia ponga todas las fichas a la construcción de la cancha, va de la mano con “no poner un peso más” en el plantel y apostar a las inferiores o arreglarse “con lo que hay”. Es un riesgo grande que muchos no lo piensan y a otros no les interesa.

Ojalá que el representante mendocino en Primera División vuelva a tener su cancha y que en el proceso pueda mantener los resultados deportivos. Aunque viendo otros casos, será una misión tremenda para Godoy Cruz.

En mi forma de ver el fútbol o apreciarlo, me encantaría ver al Tomba en Primera con el Feliciano Gambarte colmado todos los fines de semana y con el hincha feliz de estar en su propia tierra. Sería algo así como la situación que vive Belgrano de Córdoba, que tiene su cancha y su vida en Alberdi, pero goza del privilegio de usar el Mario Kempes cuando se lo requiera y necesite pero solo por circunstancias especiales y no por obligación, como le sucede a Godoy Cruz.