Opinión
Un Cornejo demasiado negativo
Estoy acostumbrado a que me tiren con misiles y me pasen los tanques por encima. Tengo el cuero duro ya, y eso no me afecta. No me afecta porque los ataques en el foro del diario son una buena muestra del odio y el rencor de quienes quieren que todo retroceda. En definitiva, me tiene sin cuidado la caterva de insultos. Escribo desde hace ocho años en el diario y tengo mi posición que hago explícita y, a veces, puede que me haya ido de mambo. Porque soy visceral y sensible. Pero tengo mis convicciones bien firmes. Y más aún en tiempos electorales, donde se juega fuerte, se muestra la carne viva y, yo juego, también, por lo que pienso. Por eso soy columnista y no periodista. Ser columnista, huelga decirlo pero vuelvo a aclararlo, es decir lo que se piensa. Y eso es lo que hago.
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El rencor y el odio son moneda corriente en todos aquellos que no ven o no quieren ver. Pero sobre todo en los militantes de la oposición política mendocina hoy agrupados como tropa de elite para saquear a los más débiles en sus casas…la vieron me imagino, la película “Tropa de elite” un film brasilero de alto vuelo que muestra cómo una fuerza especial entra a las favelas. Bien, el que baja el rencor y el odio sumado a una soberbia escandalosa es el representante de la tropa de elite, Alfredo Cornejo. Basta escucharlo. Basta verle sus gestos: ceño fruncido, reaccionario en sus respuestas, agresivo. ¿Así quiere gobernar la provincia Alfredo Cornejo? ¿Así quiere vincularse con las otras fuerzas políticas de la provincia, desde su profusa cloaca de agravios?
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Una elección de abogados (y algo más)
Tuve la oportunidad de entrevistarlo en el programa que hoy finaliza por el canal estatal acequia. Estuvimos una hora charlando. Con Alfredo Cornejo nos conocemos de la facultad y de la militancia estudiantil. Desde bandos separados pero con buena relación. Yo tengo buena relación con muchos radicales y también amigos. Pero resulta asombroso cómo él, el líder de la oposición, de Cambia Mendoza, ha dedicado su campaña mayoritariamente para atacar, no criticar con propuestas desde un clima más calmo, interpelando a los mendocinos a la reflexión. Muy por el contrario. Su discurso apela a fomentar el odio. No me lo invento yo, lo pueden ver en YouTube en el programa LA PREGUNTA EN EL DESIERTO que conduje desde el canal acequia. En general, en otros medios, se hicieron debates y preguntas ping-pong. Formatos típicos de la televisión mendocina donde todos se pisan y se tiran chicanas. Pero yo lo convoqué a un programa que tiene un formato distendido. Uno frente al otro, sentados cara a cara, para hablar de política y de la vida. Desde otro lugar. Por el programa pasaron 12 candidatos (los tres a gobernador, los tres a vice y seis a diputados y senadores, dos por cada fuerza política) en la mayoría el clima fue distendido y ameno. Laura Montero por ejemplo se fue muy contenta con la entrevista, con César Biffi tuvimos una jugosísima charla donde recorrimos el alfonsinismo hasta ahora, en calma. Con Héctor Fresina discutimos bien, dejando que diera su propuesta y planteara sus ideas. Con respeto. Pero con Cornejo fue todo distinto. Cornejo fue a la guerra. Agredió no solo al gobierno provincial y nacional sino a los propios trabajadores del canal acequia, es más, hizo futurología: “este canal en cuatro años va a terminar como Radio Libertador” dijo, despreciando a otro medio.
Es que Cornejo dejó evidenciado que para él son los grandes medios privados los que valen la pena. Es más, a la entrevista llegó al canal con el abogado del hijo de Alfredo Vila, para que se den una idea de quien le cuida las espaldas. Además de su asesor de prensa Pablo Sarale con quien mantengo una buena relación y es un tipo con el que al menos he podido hablar con respeto. Pero Cornejo llego a pelear. Y creo, más allá de no compartir su posición política, que fue muy irrespetuoso y antidemocrático. Sus palabras, su discurso insolente por momentos, no conmigo, pero si en su estilo, hablaba de echar a los funcionarios del gobierno actual, trató de mafiosos a los intendentes peronistas, ninguneo todos los logros del gobierno. Yo le devolvía sus logros y se los reconocía en su gestión como intendente… pero Alfredo Cornejo no registraba. Por momentos sentí un poco de temor pensando en la posibilidad de que llegase a gobernar la provincia, con ese estilo. Y ya no creo que sea solo una estrategia de campaña. Ha construido una personalidad topadora ante quien se le ponga en el camino. Lo hizo con su ex amigo Cobos, con Laura Montero no tienen buena relación y se sabe. Todo se sabe. César Biffi tuvo sus reparos y no quiso hablar demasiado de Cornejo. Solo dijo que hará todo lo posible para que gane, advirtiendo que él voto en contra de la alianza con el macrismo. Yo creía que la agresividad de Cornejo era solo con el gobierno provincial y nacional, pero no, se extiende hacia adentro del radicalismo. Hay muchos, dirigentes y militantes, que no lo pueden ni ver. Pero que por cuestiones de campaña no pueden hablar ahora. Rencoroso, autoritario por momentos en sus slogans, básico, sin vuelo, pragmático hasta la médula. Un Cornejo descentrado de sí mismo. Así, con ese clima tenso desde sus gestos y palabras, quiere gobernar la provincia. Alarmante. Peligroso. Sabor amargo. Demasiado negativo.
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