Opinión
La columna de Padilla: La huelga del carmonismo
Contundente. Aplastante y arrasador. Así considero que fue el triunfo del radicalismo en la capital. 60% es, sin dudas, una goleada, un choreo en la urnas. No voy a poner excusas. Ninguna. Fulminaron como un rayo a toda la ciudad. Ganaron. Más allá de la alta abstención del padrón de votantes, creo, no hubiera cambiado demasiado. Algo así como las democracias con voto no obligatorio donde la abulia domina y va una parte a votar. Arreados o no. Convencidos o no. Los que fueron, por amplísima mayoría, votaron un modelo de ciudad. Y no voy a dar más vueltas sobre ese tipo de ciudad que votaron porque ya lo dije en la nota anterior que titulé: "Ciudad Suárez". Ya basta.
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Creo sí, lo que merece un análisis, es el rol del trotskismo y del peronismo. Las dos fuerzas que por poco, quedaron en segundo y tercer lugar respectivamente. Nota aparte la desaparición del Partido Demócrata que sacó solo un 6%. Como el kirchnerismo puro en las PASO.
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Más allá de las miles de conjeturas sobre por qué el peronismo sacó lo que sacó en Capital (15%) creo que la evaluación es muy negativa. Mala. El peronismo no puede seducir a los capitalinos. No tiene propuesta electoral confiable. Aranda hizo lo que pudo en territorio enemigo. Sus esfuerzos no se correspondieron con sus resultados. Y, lo lamentable de la situación, en términos de construcción de espacio político para el peronismo en la Capital, es que fue silenciosamente desunido. En las PASO, vaya y pase. Allí se mostraron las cartas en la mesa y Aranda le ganó a Pinty Saba (Carmonismo) y a Tobares (paquismo). Pero fueron las PASO. Ayer fueron las que valían por los porotos en serio. Y a Aranda no lo milito más que el peronismo de Aranda. Eso está más que claro. El movimiento Pinty Saba por una ciudad distinta fue una buena propuesta pero perdió, rotundamente en las PASO con Aranda, obteniendo solo un 6%, como ayer los gansos. Y mal que les pese a los camaradas del carmonismo, fue una mala elección.
Bien. Ayer ese 6%, esa militancia bravía, no acompaño a Aranda en Capital. Aranda era el malo de la película peronista y Saba de Carmona la buena. Y como ganaron los malos la interna, los buenos no hicieron nada. No acompañaron. Y eso se notó no solo en los resultados sino además en el silencio explícito en la redes sociales. Llevar la foto de Aranda para el carmonismo capitalino era una vergüenza. Era, según ellos, los camaradas, un candidato de la derecha peronista que está con Ciurca y con Scioli. Y ellos están con el proyecto nacional, no transan con la derecha peronista. Hoy al menos. Ayer. Eso sí. Solo militaron "un concejal" que podía entrar en el entrevero. era lo que posteaban en las redes. Militaron "un concejal" que les era del palo, dejando vía libre.
Y claro...luego de tanto anti peronismo de camaradas en la interna no podría haber obtenido otro resultado ayer, el FPV. Nicolás del Caño chocho. Porque sabía que en ese mar de contradicciones, había oleajes que podía aprovechar para hacer llegar sus barquitos a la costa. Y así fue. El FIT se nutrió de votos camaradas del carmonismo. Ojo, de Carmona hay que reconocer algo. Se sacó, a regañadientes, una sola foto con Aranda para la campaña, en un barrio. Ese fue su apoyo al FPV. Una foto. Y con eso salvó (creerá) la ropa de la huelga de su espacio. Porque, digámoslo, ayer el espacio del carmonismo hizo huelga. Le hicieron un paro a Aranda. Y así fue que el peronismo terminó castigado silenciosamente por el carmonismo, porque según ellos, se apartaron de Cristina y desdoblaron en la provincia.
Entonces, el lema: "el que gana conduce y el que pierde acompaña", se trasfiguró en uno nuevo: "el que gana conduce y el que pierde vota al FIT". Y el trotskismo, con un par de puntos más (17%) se quedó con el segundo lugar. Además de los propios meritos de Del Caño y de su militancia. El tema es que ahora se viene la campaña general para las elecciones a gobernador. Y la pregunta rondará como una mosca molesta: ¿hará lo mismo el carmonismo con Bermejo? ¿dejará a la deriva su apenas 11% de kirchnerismo puro del proyecto a la libertad de conciencia de sus acólitos?.
Las fotos son gestos y dicen mucho, pero mucho más dicen los actos y los silencios. Y ayer, el silencio del carmonismo se hizo eco en el local del FIT, un eco que les decía cosas al oído. Un murmullo de confianza. Una lamentable actitud de huelga de brazos caídos para seguir castigando y mantener la petulancia de los sectarismos puros.

