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Opinión

La soberbia radical

Es una payasada lo que hizo Cornejo anoche. Daba directrices sobre cómo debiera darse la “transición” de gobierno con el 7% de las mesas escrutadas. Pero el voto hormiga del peronismo acortó la distancia.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

La noche del 19 de abril de 2015 puede que pase a la historia de la política mendocina. Digo “puede” porque no sabemos todavía si el 21 de junio, la noche del 21 de junio de 2015, decidirá que la noche del 19 quede como un anticipo, un adelanto de lo que la noche del 21 decida. Deciden las noches, las horas altas y las madrugadas.

A la hora señalada, con apenas un 7% de las mesas escrutadas, mesas estratégicas para salir a comunicar (Capital, Godoy Cruz, territorios anti, votantes mayoritariamente de clase fóbica y descontenta) salió Cornejo. Salió a los medios desde el hotel, a conferenciarle a “los mendocinos”, a agradecerles a “los mendocinos” el contundente apoyo recibido (a esa hora la Unión Democrática obtenía el 55 y algo por ciento de los votos).

Alfredo Cornejo hablaba y hablaba. Los canales le dejaban el aire haciéndole el juego y, pasmosos, los televidentes escuchábamos a un hombre endogámico. Cornejo nos habló a todos como si ya hubiese sido consagrado Gobernador de Mendoza. Con una soberbia revulsiva, el señor, tal vez afectado por la resaca del zonda, daba directrices, coordenadas sobre cómo debiera darse la “transición” de un gobierno a otro. Le dirigía palabras al actual Gobernador Paco Pérez, esperaba que lo llamaran para reconocerle el triunfo, erigía mensajes destituyentes y amenazantes. Hablaba con el traje puesto. Hablaba Con el 7% de los votos de mesas escrutadas en Capital y Godoy Cruz.

Hablaba olvidando y sin hacer una sola mención a las PASO. Y tal omisión al tipo de elección, fue la base de su soberbia y autoritarismo. Porque claro, si las PASO dirimen internas y opciones electorales “dentro” de los partidos y frentes políticos, y el radicalismo no compite contra nadie, (no se enfrentó ni enfrentó proyectos al interior de las primarias abiertas), es lógico que la omisión a las mismas constituya una forma de la desmemoria de los fóbicos y descontentos. El radicalismo hizo un trabajito sucio antes de las primarias: la típica rosca del armado y la repartija. Forjó la Unión Democrática, y ayer hizo de creyente hipócrita yendo a misa y cagando santos. Se votaron ellos.

Se votaron: los radicales y todo el rejunte rejuntado en una sola palangana, a sí mismos. Y eso fueron las PASO para Cornejo. Una oportunidad para medirse solo. Y una demostración de que al Intendente en funciones de Godoy Cruz le calienta tres carajos discutir proyectos políticos al interior del rejunte. Los demás del rejunte aceptaron, y fueron, son y serán sus cómplices. ¿Qué otra cosa sino el odio unió a toda esa amalgama de suscriptores? Porque no se explica entonces cómo Cornejo salió a “hablarle a los mendocinos” anoche, con el 7% de los votos a su favor, exigiéndole al peronismo y al Gobernador Pérez reconocieran su derrota. Pavoneándose entre risitas seductoras y afirmaciones apocalípticas sobre Mendoza y los días muertos de la transición por venir, cual Gobernador electo que pone su miembro sobre la mesa mostrando el tamaño de su virtud.

Por favor…es cuanto menos una payasada a lo Del Sel, (el referente y contraparte de la Unión Democrática menduca en Santa Fé) lo que hizo Cornejo anoche. Con la propia soberbia radical de los rompibles. Con el escenario aggiornado para la asunción, con el catering de los que reciben a los vástagos para el convite a una fiesta casi familiar. Pero que pasó como la fiesta de los que ganaron la gobernación de Mendoza. Señor Alfred… anoche fueron las PASO y la noche fue larga. Muy larga. Y hoy es mañana. Y mañana es el futuro imperfecto que ha empezado a imaginar. El voto hormiga del peronismo se llevó lento desde las barriadas populares hacia la junta electoral. La distancia hoy es cortita.

Cornejo se bañó, se peinó, se perfumó…y se ensució a los 5 minutos en el pelotero, jugando, con la boca llena de golosinas y las manos con grasa.