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Opinión

Inoportuno e inaplicable


El fallo de la Suprema Corte de Justicia es políticamente inoportuno e inaplicable.

Si bien es cierto que el fallo parte de un diagnóstico acertado sobre la realidad de crisis profunda por la que atraviesa la Justicia mendocina, y busca darle una solución a la demora estructural del sistema, que entre otras cosas genera centenares de presos en procesos abiertos y sin condenas, no menos cierto es que este fallo es inoportuno y sospechoso políticamente por lo menos por dos motivos.

En primer lugar, porque, si bien el fallo es una resolución para la propia Justicia, tiene fuertes implicancias en la política de seguridad del Nuevo Gobierno (asumido hace escasas 3 semanas). No haberlo hecho buscando un diálogo con el Poder Ejecutivo y el Legislativo, es un error grosero, puesto que tiene implicancia en ambos poderes, sobre todo en el primero y que a priori, garantiza el fracaso de lo que se busca corregir.

En segundo lugar, porque pareciera que algunos integrantes de la Corte, recién ahora hubieran descubierto las falencias del sistema, y en función de eso, ordenan resolverlo en un plazo de 60 días, días que corren en el marco de la feria judicial de enero, y de un Nuevo Gobierno que acaba de asumir en el medio de una tremenda crisis financiera del Estado provincial.

Por lo expuesto el fallo parece más una medida que pretende embarrar la cancha antes que dar soluciones de fondo al sistema.