Opinión
Sobre la ley del actor
Esta semana ya es ley el proyecto presentado por el ejecutivo nacional sobre el reconocimiento a los trabajadores actores, desde la perspectiva del ANSES, esto significa que los actores que trabajan en relación de dependencia con el Estado o con las producciones privadas recibirán el descuento correspondiente al aporte jubilatorio.
La propuesta es apoyada por "importantes" actores y actrices, que alguna vez han tenido la oportunidad de trabajar en las condiciones salariales que especifica la letra fría de la ley y que pertenecen a una pequeña elitte con posibilidades de volver a aspirar a dichos trabajos. También fue y es apoyada por quienes creen que en algún momento de sus vidas podrán incursionar en la TV o cine comercial o teatro de las mismas características.
Sin lugar a duda la ley es un avance al trabajo registrado del actor, por ejemplo en Mendoza, los trabajos referidos a la Fiesta Nacional de la Vendimia. Sin embargo, las amplias mayorías de actores no vemos cambio sustancial con éste avance pequeño, dado que no se ha realizado ninguna acción concreta desde los sectores del gobierno para encarar un plan que permita la existencia en abundancia del trabajo en las condiciones especificadas por la ley.
La Asociación Argentina de Actores (institución de la que soy socio) no defiende la posibilidad del trabajo actoral en situaciones de teatro independiente, fomentando las posibilidades de producción y librando una batalla necesaria contra el Estado para promover miles de subsidios con contraprestaciones, en forma federal que instale al trabajo del actor como un verdadero trabajo. Además de destinar presupuesto nacional y en cada provincia para COMEDIAS PROVINCIALES, ampliando también a los municipios para COMEDIAS MUNICIPALES, al mismo tiempo que promover la capacidad de gestión cultural que posibilite la existencia de "un elenco en cada pueblo".
Si no se resuelven los profundos problemas laborales de los miles de actores de la Argentina, la ley no es más que un acto demagógico y oportunista.