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Opinión

Carpetazos, aprietes y golpes

Siempre la misma receta del kirchnerismo. Y en todos lados.
Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

 Siempre la misma receta del kirchnerismo. Y en todos lados.

Cuando todavía estamos conmovidos como sociedad por la muerte del fiscal Nisman y las esperpénticas respuestas de la Presidenta Cristina Kirchner y sus subordinados, en nuestro Guaymallén se suceden hechos de violencia.

A falta de una vernácula Diputada Diana Conti prometiendo "tapones de punta" para cuando Nisman fuera al Congreso a ampliar y detallar la denuncia sobre el rol de la presidenta, su canciller y otros funcionarios del oficialismo en el pacto con Irán, en nuestros pagos, Guaymallén, surgen imitadores.

En por lo menos tres oportunidades, militantes que dicen responder al denunciado concejal a cargo de la intendencia, Luis Lobos, produjeron hechos de intimidación y violencia directa contra simpatizantes de precandidatos radicales.

El último incidente fue ayer a la mañana, cuando funcionarios municipales amedrentaron, golpearon e insultaron a militantes de nuestro partido que repartían volantes en el Bº Unimev.

La típica actitud de barrabravas de la peor calaña va a tono con el proceder del máximo responsable del poder ejecutivo municipal.

¿Qué se puede esperar de quiénes dependen de alguien que no puede demostrar cómo en pocos años pasó de tener una simple casa de barrio a ser dueño de una ostentosa residencia valuada en $10.000.000 y poseer una flota de vehículos de mediana y alta gama, con un simple sueldo municipal?

Esos "logros" personales no se logran sin violencia. La violencia es la que supone violar las leyes de la transparencia en el manejo de los recursos públicos.

Quiero decirle al concejal Lobos que no aceptamos sus disculpas por el accionar de sus matones. Exigimos la renuncia de los mismos.

Y a la sociedad en general y a los vecinos de Guaymallén les decimos que estamos cansados de ser intimidados, amenazados y agraviados desde el poder. Ya la sociedad está harta de las larguísimas y autoreferenciales cadenas nacionales, de los exabruptos de D'Elía, Kunkel y Cía, del tristísimo e infructuoso acatamiento del "soldadito de Cristina", Paco Pérez, y del concejal a cargo del ejecutivo de Guaymallén, enriquecido en la función pública.

Y ese hartazgo, ese cansancio moral, se va a manifestar en toda su dimensión en la urnas.

Mientras tanto, le rogamos aplicar ese principio básico que desde tiempos remotos rige el accionar de la medicina: "Primero que nada, no hacer daño" .