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Opinión

La educación y el país

"Dime qué país quieres y te diré qué educación necesitas", dice el autor de la nota.
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 Dime qué país quieres y te diré qué educación necesitas

Gustavo Cirigliano(+)- Juan Horcón de Chañar (*)

Nota aclaratoria: A veces en la basura hay oro. Descubrí a Gustavo Cirigliano en un cuaderno del INCAPE (Publicación del Sindicato Argentino de Docentes Particulares- SADOP) que aguardaba su destino final en una inmensa caja. En ella un letrero ordenaba “Para quemar”. El Profesor Cirigliano partió de entre nosotros a fines del 2012. No sé cómo respetar sus derechos de autor. Rindo mi modesto homenaje transcribiendo y difundiendo la lucidez de sus conceptos. Que las letras de su nombre brillen como las estrellas y nos marquen un rumbo certero en esta oscura noche de la educación argentina

Se llegó hasta el arquitecto y le dijo:

  • Quiero que me construya un edificio

  • ¿Que clase de edificio quiere?

  • Bueno, Ud. sabe , un verdadero edificio que tenga lo que corresponde en estos casos.

  • Pero ¿a qué lo va a destinar?

  • No se fije tanto en eso, Ud. ponga todo lo que suele tener un buen edificio, y que sea de calidad: ventanas amplias, puertas sólidas, escaleras funcionales, baños cómodos, ascensores veloces, corredores iluminados,etc. Todos los edificios los tienen.

  • Pero dígame ¿qué quiere que sea, un hospital, una cárcel, una escuela, un cuartel? No puedo hacer mi tarea de arquitecto sin saberlo.

Este diálogo ha sido tomado por un prestigioso profesor de Política Educacional antes de analizar un sistema educativo:

Nadie iría a un arquitecto a pedirle un edificio en abstracto, porque sólo sabiendo qué se quiere, puede diseñarse un plano, elegirse un terreno, conformar un presupuesto y finalmente emprender la construcción”

Del mismo modo nadie puede pedir un sistema educativo sin precisar el país que quiere. Y cada vez que se observa y se estudia un sistema educativo exitoso, independientemente de su ideología y hasta de su disponibilidad de recursos, hay una correlación directa, una relación absoluta con el Proyecto de País o Proyecto Nacional: China, Japón, Alemania, Cuba, Finlandia, Nueva Zelandia, Sudáfrica (que recién comienza) son algunos de los pocos ejemplos dignos de ser observados. Nos están llegando novedades desde Bolivia y también van por ese camino.

¿Qué país quiere ser la Argentina? ¿Está claro para todos? ¿Hay una idea común, aceptada y compartida de país? ¿O existen propuestas contrapuestas?

Finlandia, de la que todos hablan e imitan por pedacitos, definió al mismo tiempo su proyecto de país y un sistema educativo congruente en la década del ’50.

¿Qué fue la Argentina a lo largo de su historia? Permítannos recordar que en nuestro territorio se han recorrido los siguientes proyectos:

1º- (600- 1536) Proyectos de los habitantes de la tierra. Abarcando a todo el continente – ya que entre los aborígenes o pueblos originarios no existían las fronteras tal como las entendemos hoy- desde lo que identificamos como Alaska hasta Tierra del Fuego, los niños eran educados por los adultos y ancianos en función de la preservación de la comunidad y el aseguramiento de la plena satisfacción de las necesidades de subsistencia y religiosas. Podemos agregar que se desconocían las palabras ”pobreza” y “hambre” y el concepto de “propiedad privada”...

2º- (1536- 1800) Proyecto de la “Argentina” hispana o colonial. Proyecto de ocupación en función de la extracción de riquezas dirigidas a las arcas del poder central. La ciudad más importante del Virreinato del Río de la …Plata era Chuquisaca (hoy Sucre) junto a los grandes yacimientos de plata del Potosí. Buenos Aires era una ciudad de barro, pero con puerto. Desde el poder político no se enseñaba nada a nadie porque no hacía falta . Pero si en alguna familia se tomaba conciencia de la importancia de la educación entonces se apelaba a las instituciones religiosas que impartían enseñanza de letras, aritmética, latín y otras. Si se consideraba que la formación del muchacho (nunca para mujeres) era fundamental para el prestigio familiar, las opciones de formación profesional estaban en los conventos y seminarios (para ser cura o religioso), regimientos militares y universidades con carreras de leyes: Charcas, Córdoba o Salamanca como en el caso de Belgrano. Todo en función de y para mayor grandeza de la corona española.

3º- (1605- 1768) Proyecto de la República Cristiana o de la Misiones Jesuíticas. Ante el hecho consumado de la conquista y ocupación con los argumentos sin atenuantes de la pólvora y los caballos, los jesuitas llevaron a cabo un experimento incruento que se extendió por 150 años. La experiencia – sin considerar los contenidos que pudieran ser objeto de polémica- básicamente fue educativa porque se ganó las voluntades de los indígenas a partir de un profundo respeto de sus culturas originales. Baste mencionar las coincidencias religiosas del pueblo guaraní que concebían la existencia en la tierra como un peregrinaje hacia la “Tierra sin Mal” y la concepción cristiana de la vida terrenal transitando un camino hacia los brazos del Padre. Los catecismos fueron impresos en idioma guaraní. En Mendoza la única obra que preservó hasta nuestros días el idioma huarpe fue del Padre Villagra

4º- (1800- 1850) Proyecto de la Independencia. Desarticulado y anárquico. Convulsión permanente. Típico de todas las colonias cuando se emancipan: Guerra civil y acoso voraz y oportunista de las potencias de turno. Cada familia se las arregló como pudo: Paula Albarracín y Fray José de Oro alfabetizan a Sarmiento. En Mendoza la familia Espejo incorpora a su hijo Gerónimo de 13 años como tamboril del Ejército que organiza San Martín. Con 15 años es el escribiente cronista del Cruce de los Andes y toda la Campaña.

5º- (1850- 1976) Proyecto de la generación del ’80: Se explica más adelante.

6º- (1976- ¿y ahora?)

Cabe aclarar: todos los proyectos van cambiando con prolongadas transiciones y en el transcurso de sus épocas de predominio hay cuestionamientos, rebeliones, avances y retrocesos.

¿Qué se propone ser la Argentina? ¿Un país petrolero y mineral como Arabia Saudita o Canadá? ¿Un país granero de alimentos? ¿Un país- banco (de la especulación y las finanzas) como los paraísos fiscales? ¿País pesquero? ¿País industrial de ensambladoras para necesidades cotidianas? ¿País del arte? ¿País prestador de servicios educativos como Nueva Zelandia? Cabe tener en cuenta que algunos países son dos o tres de estas opciones. A excepción de las economías hegemónicas (en definitiva, imperios) no se puede ser todo, siempre se observa que los países se concentran en un énfasis, eligen un rol, una trama, una historia. Esa historia da sustancia al sistema educativo. Todo Proyecto Nacional (PN) determina el sistema educativo congruente y da origen a expresiones culturales singulares y propias. Así mismo prescribe los modelos sociales, que son los próceres.

No sólo origina el sistema educativo, constituye al mismo tiempo la trama que se reproduce en diversas áreas de la realidad y es el contenido mismo de la educación. Por ello habrá una coherencia entre el PN y lo que se enseñe/aprenda en al escuela.

Nos quedó pendiente desarrollar el Proyecto del ’80 invocado toda vez que se hace referencia a un tiempo éxitos de la historia nacional, tiempos en los que llegamos a ubicarnos entre los cinco primeros países del mundo. La trama del PN del ’80 era mas o menos ésta: La Argentina se une – en dependencia consentida- con la potencia imperial de la época y dueña de los mares que era Gran Bretaña (“La Argentina es la perla más preciada de la corona británica” – Julio Roca (h) después de firmar el pacto Roca- Runciman). La unión se realiza a fin de intercambiar los productos privilegiados de su pampa (carne y trigo), producidos gracias a la inmigración, por manufacturas y civilización, y tornarse así un país moderno (europeizado).

En el libro de lectura “El Nene” (Ferreyra y Aubin – 1ª Edición de 1895) se lee: “Un día visitando el puerto Madero, pasaron un rato larguísimo, contemplando las operaciones de carga que estaba efectuando un gran vapor inglés. Fardos de lana y cuero, bolsas de maíz, trigo y lino llegaban en largas filas para desaparecer en las bocas de las bodegas, que parecían imposibles de llenar”. La lectura incluye los componentes del PN del ’80; éste se transmite a sí mismo.

Conclusión: No se puede establecer ni planear un sistema educativo sin un definido PN como no se puede construir un edificio sin determinar qué va a ser. En este momento que volvemos a escandalizarnos (y está bien que lo hagamos) por el fracaso de la educación nacional debemos entender que todos los enfoques técnicos sin lo político es como “comer en sueños”. Ponemos puertas y ventanas sin saber por qué ni para qué. Y todas ellas podrán ser sustituidas por otras, nuevamente sin saber por qué. Así que cada vez que explota el escándalo educativo- y cada vez con mayor frecuencia- los medios les preguntan a los pedagogos, licenciados en ciencias de la educación, graduados de los profesorados, todos técnicos idóneos en poner en marcha y llevar a buen puerto lo que el poder político ya tendría que haber definido. Así es como observamos que las voces más coherentes y lúcidas no provienen de los técnicos y especialistas de la educación sino de los que abrazan a la educación como el único camino para la construcción social.

Se necesita mayor desarrollo intelectual para escribir un poema que para manejar una tablet” (Guillermo Jaim Echeverry – Médico- Ex Rector de la UBA)

La Educación es un acto político” (Paulo Freire – Abogado brasilero devenido educador)

Una vez definido el PN se diseña el sistema educativo, que lo instrumentaliza. Cuando Saburo Okita se hizo cargo de la reconstrucción de la economía japonesa en 1947 dejó en claro que, “ahora que no se necesitan más ejércitos los “nuevos cuarteles” serán las escuelas”. El nuevo PN de Japón estaba en marcha y se encarrilaba desde el sistema educativo. Toda la sociedad se encolumnó detrás de ese PN. Poder político, escuelas y familias dieron a cada niño o joven un mensaje coherente y sin lugar para las dubitaciones. En la actualidad, siendo que la profesión docente no es de las mejor remuneradas, por el reconocimiento social que tienen, todo maestro o profesor es tratado con el término “sensei” que significa “el que nació antes”.

Un PN es un guión, un libreto que ofrece marco y orientación. No es una prescripción autoritaria, como no lo es una Constitución a la que nos subordinamos aunque no la hayamos elegido. La Constitución de 1853 fue el esquema jurídico que se asignó el PN del ’80. Cuando sepamos que país nos proponemos ser, tendremos análoga claridad a la que el PN del ’80 tuvo para establecer su sistema educativo.



(+)Cirigliano, Gustavo (¿? – 2012).Nacido en la Ciudad de Buenos Aires, alcanzó su doctorado en Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires en 1959. Fue profesor en las universidades Nacional de la Plata (1958), Syracuse U. (EE.UU. 1961). Nacional del Litoral (1963), del Zulla (Venezuela 1964), U.B.A. (1966), P.U. Católica del Perú (1976), U.N. Abierta (Venezuela, 1977), Nacional de Mar del Plata (1984), N. de la Patagonia (1986). Se desempeñó como Secretario Académico de la Universidad Nacional de Salta en 1972 y de la Universidad de Buenos Aires entre noviembre de 1975 y marzo de 1976, para luego exiliarse en Venezuela entre 1977 y 1980. De allí parte a España donde impartió cursos de Análisis Transaccional aplicado a la educación en las universidades de Alicante, UNED, Murcia, Sevilla, Autónoma de Barcelona, Granada, Cádiz y Politécnica de Madrid. Autor de más de 60 libros y publicaciones, prologando además otras tantas. Entre sus publicaciones se destacan "Filosofía de la Educación" (1967), "Educación y Política" (1969), “La Argentina Triangular: Geopolítica y Proyecto Nacional” (1975), "La Educación Abierta" (1983), "Educación y País" (1988), "Porque preciso luz para seguir" (1995), "Tangología" (2001) y "Metodología del Proyecto de País" (2002). Ha sido prologado por Jorge Luis Borges en el libro “Qué es la Argentina” (1970), y compartió la autoría del libro “Juicio a la Escuela” (1973) con el destacado pensador austriaco Iván Illich. Del mismo modo por el prestigio que adquirió en la temática de dinámica de grupos prologó el libro “Manual de dinámica de grupos” (1992) que tiene entre sus autores al importante psicólogo norteamericano Jack Gibb.

Gustavo Cirigliano fue un filósofo comprometido con nuestra Patria y con nuestro pueblo. Sus reflexiones surgen de la experiencia de nuestros dolores y de las vivencias de nuestras reiteradas esperanzas. Él es un verdadero Maestro de vida, que nos estimula a valorar nuestro enorme patrimonio cultural. Es un fiel exponente de nuestra capacidad de producir categorías de pensamiento propias y liberadoras.

(*) Juan Horcón de Chañar. Pseudónimo pretencioso del Ingeniero Agrónomo Aldo Leonardo Lucchesi (1953 - ) Empujado a la actividad educativa apenas graduado, se acogió a los ¿beneficios? de la jubilación como docente en diciembre de 2013 tras 28 años de actividad. Devenido educador por vocación procura abrirse paso desde sus carencias académicas y con las herramientas de la experiencia personal y una constante formación autodidacta, con el propósito de realizar su aporte para la recuperación de la Nación a partir de la educación. Preside la Fundación Chañares de Mendoza. Está casado con María Catalina Mansilla (Profesora de Educación Física), tiene 4 hijos y 2 nietos.