Opinión
Violencia es aumentar
No se puede vivir con dos mangos. Ni aquí ni en ningún lugar del mundo donde la mediación es el dinero para la adquisición de bienes y servicios. El mundo. Y la guita no alcanza para muchos. Eso es la pura verdad. Más allá de las adhesiones o simpatías por un gobierno de turno. Pero no debemos cegarnos con la mera calentura.
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El mundo social es una puja de intereses. Una lucha entre los que más tienen versus los que menos tienen. Las condiciones para que haya una determinada correlación de fuerzas sociales se generan a partir de acciones políticas. A veces se puede ir pa delante y arrinconar al león y otras hay que retroceder cuando el león se enoja y arremete con sus garras y te muestra toda la dentadura.
Un paso para atrás y dos para adelante decía Lenin cuando la revolución rusa. Y en Argentina eso es aplicable. El gobierno salió al frente en varias oportunidades y avanzó en esa correlación de fuerzas otorgando (producto de la lucha social) una serie de beneficios para el pueblo en materia económica y social. Y muchas debió retroceder.
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Para los puristas, retroceder es de derecha, como si se tratase solo de acelerar. Se nota que nunca gobernaron un país ni una humilde intendencia de provincia. Allá ellos con su lectura permanente de Trotsky. Lo cierto es que el cambio y la revolución, las transformaciones sociales son permanentes toda vez que la gente sale de la amnesia ideológica.
Los “precios cuidados” son el resultado de una lucha contra los formadores de precios y no es una medida del gobierno pelada. Es un instrumento de defensa del consumo y del poder adquisitivo de los trabajadores que debe tomarse en serio. Es muy interesante lo que en el país muchos grupos de ciudadanos están haciendo en este sentido. Relevando quiénes cumplen y quiénes no. Y denunciar, siempre denunciar a los que acaparan el stock y se hacen los pelotudos.
Por eso es que muchos almacenes han podido recuperarse en esta coyuntura. Porque lo que tienen lo ponen a la venta, como el pendejo que te muestra las figuritas y no las esconde frente al grandote de la esquina que se las guarda en el bolsillo para negociar.
Se piensa a futuro como una proyección y se vive día a día en el debe. Pero es el conjunto de la sociedad, al menos los sectores mayoritarios, quienes tenemos que ejercer el derecho. Por eso denunciálos, porque también violencia es aumentar.

