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Opinión

La Centro-Izquierda como "forma" de la derecha

La centro-izquierda es la salida por derecha a la “contradicción derecha-izquierda”. No son de derecha, son una forma edulcorada de derecha.
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Si hay algo que ha especializado el discurso ideológico en toda sociedad es el tema de las “formas”. Los formatos. Lo que “recubre” que también dice. Se sabe, con el desarrollo de la semiótica que una pintura es también el marco. Es decir, el marco nos dice sobre la pintura, significa, pone en contexto. Supongamos: una exposición de pinturas en un museo tradicional, de  “bellas artes”, nos hablará de un nivel de legitimación en el mundo de la plástica. Esa misma exposición en un sindicato nos dirá otra cosa. En el primer caso puede que asistan los que siempre asisten, la gente del establishment del arte y la política, el mundo empresario y los artistas consagrados. Salen en las revistas de ese palo. En el segundo caso no. No hace ni falta explicarlo.

Bueno, con la política sucede algo similar. Los formatos, los envases, las coaliciones, los frentes, las alianzas. Alianza es la palabra. Alianza para el progreso. Progresistas, centro-izquierda. Cobos, Carrió, Binner, Pino. ¿Los une el espanto de la mano del manco de Lepanto?

Lo forma de esta unidad anunciada se presenta como Centro-izquierda. Veamos: ¿por qué esa vacilación en la nominación? Centro-Izquierda remite a ubicuidad en el mapa. Se está al centro pero tirando un poquito a la izquierda. No se es de izquierda ni tampoco de centro, porque se sabe, decir centro –“de centro”- en la política es en definitiva un oxímoron.

La derecha está clara en su lugar en el mapa y habla desde ahí, desde un lugar en un mapa. La izquierda igual, se autodenomina de izquierda y se para en ese lugar del mapa. La confrontación geométrica es clara. Las puntas no se UNEN. Pero justamente lo que puede unir esas puntas como superación es denominarse de Centro-Izquierda. En definitiva una jugarreta terminológica para diferenciarse con los que se paran en algún lugar concreto del mapa.

Es como la exposición de pintura. La centro-izquierda expondría sus obras no en un museo de Bellas Artes, tampoco en un sindicato. Hay un lugar para ella, nada más y nada menos que un Museo o Galería de arte contemporáneo. Ahí está la salida políticamente correcta en el arte y en la política para diferenciarse del Museo tradicional clásico, de derecha en sus formas, y del sindicato, digamos de izquierda en sus formas.

La centro-izquierda es la salida por derecha a la “contradicción derecha-izquierda”.

No son de derecha, son una forma edulcorada de derecha con discursos contradictorios a su interior. La Alianza. El helicóptero.

Marcelo Padilla