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Opinión

Patria Grande o Patio de atrás

"Los que quieren volver a la relación carnal con EEUU son conocidos por todos", dice el autor, Marcelo Padilla.
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La vida, vivir, existir, siempre fue un problema para el ser humano. Estamos pregnados por ese misterio que a algunos los hace ligarse a religiones, a otros a proyectos materiales y a muchos además a la política. Ya lo dijimos innumerables veces: vivir es de alguna manera construir un sentido en las prácticas cotidianas en pos de alguna utopía chica o grande, no importa. Nos tiraron acá, en este mundo alguna vez cuando nacimos y nos tocó una época que nos condiciona y compromete. Pero estamos de paso y todos tenemos fecha de vencimiento. Esa es una carga existencial inexorable y nos levantamos y hacemos la diaria. Y en ese hacer la diaria se nos presentan miles de quilombos que debemos resolver. Algunos de ellos nunca tendrán solución y se asumen o no sus consecuencias. Cuestiones de antropología existencial.

Tenemos una cultura de la queja que es fundante. Acá vinieron los inmigrantes a “Hacerse la América” y se encontraron con limitaciones objetivas. Las tierras en manos de 10 familias que a través de la renta parasitaria las alquilaban vía contratos leoninos donde el riesgo lo corrían los arrendatarios. Luego el modelo agroexportador sufre la crisis del capitalismo a nivel internacional y la cosa cambia con el desarrollo de la industria donde se ven obligados muchos a buscar laburo en las ciudades. Las músicas del interior campero se basaron en el dolor y la queja y eso se trasladó  a la urbe, del folklore al tango, del campo a la ciudad. Y así nos constituimos como sociedad. Y ese remezón demográfico se cruzaron los inmigrantes con los nativos del interior en una ciudad que siempre emuló a Europa.

Pero como no se pudo ser Europa terminamos siendo argentinos. Esa tensión identitaria nos persiguió décadas. Y hoy se nos plantea otro destino utópico más acorde con nuestro lugar en el mundo: somos argentinos y latinoamericanos. Para muchos es una vergüenza. Porque los gobiernos y sus pueblos de la región no miran más al norte ni a Europa. Entonces buscarnos y encontrarnos con nuestros hermanos resulta un proyecto que nos remite a la idea de Nación latinoamericana, la Patria Grande.

Los que quieren volver a la relación carnal con EEUU son conocidos por todos. Son los que quieren el comercio libre, son los que quieren bajar los salarios y aplazar las paritarias, son los que no se bancan que se empodere a los trabajadores. Son los que alientan a que esto se caiga y reine el caos para luego reinar ellos. Son los que se rasgan las vestiduras hablando de la pobreza que ellos generaron cuando les tocó gobernar.