Opinión
Miserables contra Venezuela
Lo entiendo pero no lo comprendo, podría explicarlo y buscarle la vuelta echando mano a un estilo de redacción medio académica, más una serie de razones conceptuales, una que otra teoría política con su soporte epistémico, filosófico. Pero no, hoy no me sale desde ese lugar. La noticia internacional es sin dudas Venezuela (y Ucrania claro, porque ahí están volteando a un gobierno y eso suma en el rebote, aunque las razones sean diferentes, en la bola de nieve de la info que confunde y suma) y ahí han puesto el ojo los medios, los intereses imperiales, la oposición política local, nacional e internacional y algunos artistas populares diría yo mediáticos y masivos y globales que alguna vez tuvieron un oído en el pueblo, Rubén Blades.
-
Te puede interesar
Glaciares: proteger mejor para poder crecer
La verdad, hay que decirlo, se puede protestar contra los gobiernos, claro que sí, sin miedo. Eso no debería ni aclararse. Pero seamos sinceros. Si Venezuela echa a CNN de su pago es porque ya rebalsó la situación. Un medio norteamericano que se ocupa de mirar y contarles las costillas a los países latinoamericanos. Eso se llama injerencia extranjera en los asuntos nacionales en términos informativos, eso es complot golpista mediático. Y los términos informativos no son precisamente objetivos, juegan a su juego de intereses. Y muchos odiadores locales salen a cacarear y a tuitiar la noticia como si se hubiera caído la estatua de la libertad en un atentado, ese símbolo imperial que tienen en la mesita de luz y da luz en la oscuridad como las vírgenes.
Ya los países árabes pasaron por lo mismo. Irak, Afganistán, Siria, Libia. Los que controlaban el petróleo autónomamente (recurso no renovable y necesario para el abastecimiento de gran complejo industrial de los EEUU) ya no son aquellos. Además no saben hacerlo por ser países atrasados según la vara que mide el adelanto y el atraso. Entonces llega la verba democrática imperial que asume el nativo colonizado devenido en periodista o artista por estos pagos. Por no hablar de muchos gerentes de todo (esos que solo saben trabajar de gerentes) y de políticos oportunistas que gobiernan por twitter y no pisan un puto barrio porque saben que les rompen el culo a patadas.
-
Te puede interesar
Una elección de abogados (y algo más)
Da bronca, dolor. Ahora mismo se están midiendo fuerzas para ver si conviene continuar con el desgaste o atacar militarmente a Venezuela o hacerle un boicot comercial. Para ellos es el momento de pensarlo porque han logrado instalar "la situación de crisis e ingobernabilidad y caos". Son las reglas del juego, la de los que las hacen claro. ¿Por qué no podemos hablar de EEUU y su situación de desigualdad y racismo encubierta con un presidente marrón que no le hace asco a la idea del destino imperial? EEUU sí puede invadir y matar y fomentar planes destituyentes y nadie, ningún periodista de los medios locales privados dice nada. Ni los editores se animan a plantearse investigar el complot a Venezuela. Solo se conectan con las supuestas víctimas del "régimen de Maduro" -así le llaman al gobierno democrático de un presidente electo constitucionalmente-
Y los artistas, los músicos, los que hablan en contra o hacen silencio, Rubén Blades se sabía pero René de Calle 13, que tanto ha difundido su supuesta rebeldía ahora también critica, porque sabe que apoyar a Maduro y su pueblo tendrá costos económicos, porque sabe que puede ser pasado a la lista negra para que no sea contratado en latinoamérica, porque su discográficas deben presionarlo y así el artista crítico se transforma en un miserable que termina defendiendo únicamente el medio ambiente, ese refugio de los que no se meten con nadie y con todo a la vez.