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Alvear

Se están rompiendo cosas que no tienen repuesto

La pelea entre General Alvear y Malargüe por la minería, puesta en foco por un editor de MDZ.
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 Estamos ante un proceso del que una generación no encuentra antecedentes. Dos pueblos, ante un panorama negativo, enfrentados para imponer sus salidas a la crisis que los aqueja. 

Por un lado, Malargüe insiste por el desarrollo minero en la región y, por el otro, General Alvear lo resiste y apunta a potenciar la actividad agrícola ganadera. Hasta allí no hay problemas, salvo que este debate, lejos de llevarse adelante en un escenario acorde, se resuelve en las rutas, con piquetes, palos y bajo la premisa de que prevalece "el que hace más ruido". 

La discusión quedó en suspenso y al menos hasta que asuma el próximo gobernador parece haberse cerrado. Sin embargo, cabe preguntarse: ¿qué ocurrirá cuando -como admitieron diputados alvearenses- se presente otra declaración de impacto ambiental (DIA) de Hierro Indio que remedie los errores que tenía la original, rechazada el viernes? ¿Cuál será el destino del proyecto si, a partir de lo que pasó en Alvear, los malargüinos a favor de la minería endurecen las protestas sobre las rutas y buscan superar a sus vecinos bajo la ley del más fuerte? 

Los antecedentes indican que los legisladores -tanto en San Jorge como en Hierro Indio- no fundamentaron su rechazo en el contenido de los proyectos, algo que quedó en evidencia la semana pasada: los diputados trataron el proyecto apenas dos días después de que llegara a la Cámara baja, después de la aprobación del Senado, donde se analizó durante meses. En otras palabras, ¿qué diputado está en condiciones de afirmar que tuvo el tiempo necesario para analizar la DIA? Ninguno.

Sin embargo, lo más preocupante es la ruptura que se ha generado entre dos departamentos vecinos. En el sur provincial, históricamente han existido rivalidades, especialmente entre sanrafaelinos y alvarenses, pero tras una diferencia -el triunfo de un departamento sobre otro en algún evento deportivo, por ejemplo- rápidamente volvía la armonía. 

Ahora, entre General Alvear y Malargüe se están rompiendo cosas que no tienen repuestos y donde la división no encuentra soldadura. 

Si bien ahora quedó en evidencia esta ruptura, hace años que comenzó a generarse y desde 2007 a la fecha, se ha intensificado. Desde la capital provincial hicieron poco en materia minera, pero aportaron mucho para generar estas condiciones, desde la contradictorias gestiones a favor y en contra de Julio Cobos hasta las idas y vueltas de Francisco Pérez. Así, es difícil convencer a los alvearense de las "bondades" mineras, como a los malargüinos de los "riesgos ambientales".