Opinión
Nuestro "Día de la Marmota"
Muchos vieron o escucharon hablar de la película el “Día de la Marmota”, que alude a una festividad que se celebra anualmente en varias poblaciones de Norteamérica y Canadá el 2 de febrero, para predecir el fin del invierno.
Este film protagonizado por Bill Murray y AndieMacDowell, retrata a Phil Connors, un meteorólogo que debe ir a Punxsutawney a ver a la marmota que predice el fin del invierno, y que se convierte en el día más importante de su vida.
Este hombre, que no es capaz de ver más allá de su campo de visión y que posee una mirada ególatra incomparable, se halla atrapado en su peor pesadilla, cuando tras una tormenta, comienza a vivir el mismo día una y otra vez: el Día de la Marmota.
En efecto, en los próximos días el Gobierno presentará tal como fue anunciado, el presupuesto provincial para elaño 2015, y una vez más empezaremos a vivir, como en los últimos años “Nuestro Día de la Marmota”.
Los mendocinos presenciaremos una discusión antiquísima: cuál será el déficit del presupuesto próximo, a que niveles llegara la deuda pública, cuanto deberemos amortizar de dicha deuda y como financiaremos la amortización y eventualmente el déficit del año 2015.
El Gobierno apelará al discurso de siempre y la oposición hará lo propio, el gobierno dirá que los recursos con los que cuenta no alcanzan para realizar obras y prestar servicios - que finalmente nunca hará ni prestara - y la oposición expondrá que los recursos son más que suficientes y que de haber sido buenos administradores no sería necesario tomar nueva deuda. En algún momento, pueden ser 4, 5 o 6 meses o un trámiteexprés, alguna de las partes cederá y finalmente la provincia contara con un presupuesto aprobado.
Nada se discutirá sobre cómo se obtienen los recursos de la Provincia, poco y nada se dirá sobre la regresividad de nuestro sistema impositivo que castiga a los más pobres, ni mucho menos como se revierteesa situación que se ha venido consolidando año tras año. Mucho menos se pondrán metas para evaluar definitivamente la calidad del gasto público de la Provincia de Mendoza. Nunca sabremos si los más de $ 45 mil millones que seguramente gastaremos durante el 2015 van en la dirección correcta.
Está claro que tampoco habrá posibilidades de testear los resultados de la inversión pública lo cual significa que salvo por evaluaciones privadas, siempre discutibles, o alguna medición que los organismos oficiales puedan hacer sobre aspectos muy puntuales,jamáspodremos saber si los recursos que destinamos a la educación pública alcanzan los resultados que se requieren para un desarrollo social sostenido. No podremos evaluar el rendimiento de nuestros chicos en las escuelas, que aspectos reforzar de la educación, que acciones direccionar para evitar la fuga de alumnos de las escuelas de gestión pública al sector privado y finalmente como evitar que lasescuelaspúblicas sean solo destinatarias de los alumnos de menores recursos, perdiendo así una formidable herramienta de integración.
Lo mismo sucederá con las áreas más sensibles como la salud pública y la seguridad ciudadana. Y mucho menos es dable esperar que de una vez por todas Mendoza proyecte presupuesto plurianuales que le den consistencia a las políticas públicas.
“Nuestro Día de la Marmota” repetirá las inolvidables escenas de la puja salarial del gobierno con los gremios vinculados al sector público. Seguiremos perdiendo días de clases, Mendoza tiene el raro privilegio de ser una de las 6 provincias de las 24 jurisdicciones que más días de clases perdió en el año 2014;hospitales y centros de salud serán el foco de atención de medios de comunicación informando sobre los paros progresivos que agravaran los padecimientos de los más pobres, para que después de 5, 6, 7 meses el funcionamiento de la administración pública, se normalice,cuando el gobierna ceda por sobre sus posibilidades y los sectores sindicales advirtieran que, aun así, la recomposiciónha sido menor al deterioro del salario.
Los Mendocinos mientras tanto nunca sabremos quién gano o perdió en esa puja, aunque en principio sabemos que perdimos todos. Cómo podríamos saberlo si Mendoza perdió desde hace algún tiempo el organismo encargado de elaborar las estadísticas públicas, más precisamente la DEIE. Sin datos confiables ni fidedignos ni aceptados por todos, cualquier porcentaje de aumentos en los salarios será siempre una cifra caprichosa.
Lo que si podemos asegurar es que aumentara la participación de los salarios en el gasto público y consecuentemente el estado no podrá direccionar recursos a obras publicas imprescindibles, a mejorar la infraestructura, el equipamiento y la logística para optimizar la competitividad de nuestra economía y generar empleos de calidady no habrá ni una sola idea ni proyecto que perfeccionen la calidad de la gestión estatal.
Por supuesto se reavivara la polémica sobre si son oportunas las coloridas marchas de gremios, anti-mineros y/o algunos de los que necesitan reclamar durante el carrusel de la próxima Vendimia.
Me da la impresión que “Nuestro Día de la Marmota” no tendrá como PhilConnors un final feliz; a Phil la repetición de los días, lo terminan haciendo más sabio y lo mantienen físicamente detenido en el tiempo. A nosotros por ahora, solo nos ha detenido en el tiempo. Veremos si nos hace más sabios.
Y finalmente habrá algún anuncio que anticipe el probable, posible y/o posible inicio de la represa Los Blancos
