Opinión
Secas/austeras/ soviéticas
-Hola, buenos días, cómo le va señora, somos un grupo de mujeres feministas que estamos recorriendo el barrio para presentarnos y conocer las demandas de las mujeres en sus hogares. Sabemos que las mujeres están en una situación de subordinación hace siglos, vivimos en un patriarcado donde el hombre ocupa un papel dominante y ejerce su violencia simbólica y física para descargar su impotencia frente al sistema capitalista que se filtra y reproduce en la estructura familiar. Por eso venimos a visitarla…bien, ¿Su marido?
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-¿Mi marido? Ahí está el pobre, tirado en la cama, está enfermo…
-¿Qué le pasa?
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-Tiene depresión.
-Me imaginaba señora, en todo caso más que depresión su marido tiene culpa, culpa judeo-cristiana. Esto se da de manera inconsciente la mayoría de las veces. La estructura psíquica del hombre es básica, elemental, pasa de la culpa a la omnipotencia y eso por el mandato social patriarcal de esta sociedad capitalista que hace de las mujeres meros objetos…
-Ahhh
-Escúcheme con atención: usted está en condiciones de dar el gran salto. Un salto cualitativo. Échelo, su marido ya no es productivo para aportar a la transformación social.
-Nooo… ¡Pobre! ¡Cómo lo voy a echar! ¡Si está enfermo! ... eso no lo pienso hacer…además…los chicos…discúlpeme señorita, ¿ustedes de qué religión son?
-De ninguna señora, nosotros somos materialistas. La materia es anterior a la idea. Sobre la base de la materia se erige toda una superestructura ideológico-jurídica y política de dominación para reproducir las condiciones de dominación social bajo la cual las mujeres padecemos doblemente el sojuzgamiento. El hombre en la familia representa al Amo capitalista y nosotras al proletariado. Es una imagen, una metáfora, pero funciona así, se lo puedo asegurar.
-Ahhh… ¿y cómo se llama el grupo?
-No somos un grupo señora, somos un colectivo de mujeres feministas.
-Ahh, mire usted, nunca las había escuchado nombrar… ¿y trabajan?... me refiero… ¿de qué viven?
-Esteee…muchas de nuestras miembras trabajan, son docentas…
-¿Docentas? ¿Qué es docentas?
-Que dan clases en las colegias primarias y secundarias, son maestras o profesoras.
-Ahhh…pero… ¿tienen marido, hijos, familia? No entiendo muy bien señorita.
-Algunas, pero estamos en un trabajo interno en la agrupación para despegarnos del rol que se nos ha adjudicado en la sociedad. Nosotros abortamos.
-Noooooo…disculpe, pero estoy muy ocupada…tengo que hacerle un té a mi marido y el almuerzo a los niños porque en un rato entran a la escuela, ¿me perdona? Otro día la atiendo con más tiempo…
-Está bien señora, vaya, siga reproduciendo la estructura asfixiante de la familia, usted no se da cuenta de nada, con sus prácticas lo único que hace es alimentar al monstruo…
-¡Eso sí que no se lo voy a permitir! ¡Mi marido no es ningún monstruo! es un hombre derecho que trabajó toda su vida para su familia. Usted es una irrespetuosa…debe ser de una secta, acá pasan todos los días los evangelistas, los mormones…y ahora ustedes… por favor retírese, me ha hecho perder tiempo. Tengo que hacer las milanesas.
-No señora, usted no entiende, está obnubilada, vive bajo el efecto ideológico que produce la fantasía familiar, pero bueno, otro día pasamos. Le dejo este panfleto con sus derechos para que lo lea…después lo discutimos, la idea es hacer una asamblea de mujeres del barrio para discutir este material. Debemos empoderarnos.
-Mire, la verdad es que ustedes son unas maleducadas. Así no va a ir nadie a la asamblea. Además yo a la única asamblea que voy es a la de la parroquia. Cuando nos invita el curita del barrio. Yo colaboro cuando puedo, pero ahí sí que se hacen cosas buenas. Se ayuda a la gente que está en problemas, sean mujeres, niños, hombres…hasta a los animalitos…cuando un perrito de alguien está enfermo un veterinario que va a la parroquia lo atiende gratis. ¿Y ustedes qué ofrecen? Nada…solo hablar mal de nuestros maridos y de nosotras…
-Perdón señora, no quise ofenderla.
-Es que usted no entiende, acá lo que nos mantiene vivos es la familia, cuidar a los niños de las cosas malas de la calle, que vayan a la escuela…así se levanta un país, trabajando día a día, sin molestar a nadie. Nosotros nos ayudamos entre los vecinos, pero jamás hablamos mal de nadie. Respetamos a todas las religiones. ¿Por qué no se acerca el miércoles a la parroquia?
-Esteee, mire, puede ser…
-¿Se siente mal?, la veo pálida, seca, austera, soviética…pase, le hago un té, siéntese aquí, cuénteme, ¿qué le anda pasando?

